
Muchos se oponen a la demolición del antiguo San Siro y la afición no participó en la discusión. Con el proyecto actual 20 mil entradas menos
Etapas de necesidad. El día en que se abra en Milán el “debate público” sobre el nuevo estadio del Inter y el Milan, es justo preguntarse si se trata de un apreciable ejercicio de democracia o de las tantas trampas y trampas, como decíamos, que es obstáculos burócratas, que siguen ralentizando en Italia lo que debería ser una carrera contrarreloj para compensar décadas de retraso en la modernización de los sistemas más ruinosos de Europa.
