
La semana pasada se publicó la cifra de inflación de EE. UU. para agosto, que fue más alta de lo esperado. Por lo tanto, los analistas esperan una intervención firme de la Reserva Federal la próxima semana. Sobre todo porque una serie de datos económicos de EE. UU., como el número de solicitudes de desempleo que ha caído durante cinco semanas seguidas, muestran que la economía se está manteniendo. No se descarta un aumento de la tasa de interés de otros 75 puntos básicos, o incluso 1 punto porcentual completo.
Esto hace que el oro sea menos atractivo que las inversiones de renta fija. El dólar más caro también tiene un impacto negativo. El precio del oro ya ha perdido un 8,8 por ciento este año. El jueves, el precio cayó a 1.666,35 dólares (1.667,76 euros) la onza, el nivel más bajo en más de dos años.

