
‘El amor trasciende la muerte’, escribió Wim van Dijk en marzo de 2019 en el obituario de su esposa Tineke, con quien llevaba casado más de cincuenta años. Ese amor eterno y la tristeza por su ‘muerte inhumana’ le dan a la nativa de Bossche, de 77 años, la energía para luchar por una legislación enmendada sobre la eutanasia. Corre el riesgo de terminar en la cárcel por ello. “Tengo la sensación de que tengo que hacer esto por Tineke”.
