
Cuando un perro ve a su amo o jefe llegar a casa después de un día de trabajo, no suele ocultar su satisfacción. Al saltar sobre el dueño, lamerle la cara y mover la cola, muestra cuánto lo ha extrañado. Pero no se detiene ahí, sugiere un estudio los de esta semana Biología actual ha sido publicado: algunos perros incluso se echaron a llorar.
