
Todos los sábados, nuestra columnista Nadine Van Der Linden repasa la actualidad. Con el fin de las vacaciones a la vista, todos hacen balance: julio y agosto no trajeron la paz mundial, pero tal vez fueron un éxito a nivel personal. Finalmente tiempo para ese libro, o para ella misma. Lo que queda son tarros de miel griega, vecinos que devuelven la llave y ganas de algo nuevo. “Peor que un verano que termina es un verano que nunca termina”, escribe.
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