
El viernes, la Inspección de Salud y Atención Juvenil (IGJ) dio la alarma con el ministro de salud, Ernst Kuipers, y el presidente de la Región de Seguridad de Groningen, Koen Schuiling, sobre la situación de salud en los terrenos del centro de aplicación en Ter Apel. Según la inspección, existe un alto riesgo de aparición de enfermedades infecciosas debido a la falta de higiene en el lugar. Falta agua, baños y duchas limpios y refugio.
Según la inspección, un brote de enfermedades infecciosas no es solo una amenaza para la salud pública de las personas que esperan en el lugar su solicitud de asilo, “sino también para todos los que trabajan o viven allí”. Se necesita inmediatamente agua, saneamiento y vivienda suficientes para restaurar las condiciones higiénicas. La propagación de enfermedades infecciosas también debe tenerse en cuenta al trasladar a las personas a los lugares de recepción.
La Inspección afirma además que está “muy impresionada con los esfuerzos realizados por personas de la Cruz Roja y Médicos sin Fronteras en Ter Apel. Brindan atención médica básica en circunstancias extremadamente difíciles”.
Médicos Sin Fronteras trató a 80 personas en el sitio el viernes. Las personas tratadas tienen principalmente lesiones descuidadas, pero muchas personas también tienen infecciones de la piel. Una persona ha sido enviada a un hospital. Con lo cual no se ha dado a conocer quejas.
