
Las subidas de los precios de la energía (también) a raíz de la invasión de Ucrania por Rusia, el repunte de los costes de producción y, a su vez, de los precios finales, empezando por los de las materias primas, los alimentos -también de primera necesidad- y, por último, pero no menos importante, el transporte. Lo que está tomando forma es un entrelazamiento cada vez más inextricable. Un escenario difícil, caracterizado por riesgos e incertidumbres para familias y empresas, cada vez más desbordadas por el repunte de los precios de las materias primas energéticas (incluso los precios del petróleo y el carbón, apunta el CsC, han experimentado subidas importantes, aunque con mucho más contenido de los de gas: respectivamente + 24% y + 122% en enero de 2022 respecto a diciembre de 2019).
Por lo tanto, el quid del crecimiento de los precios impulsado por la aceleración de los precios de la energía está destinado a seguir siendo el “problema número uno” al menos a corto plazo, sin duda en el otoño que se avecina. La sensación es que la inflación aún no ha tocado techo y que pueden materializarse nuevos aumentos en los próximos trimestres. La vida cara puede no ser un fenómeno temporal.
El ejecutivo, aseguró el subsecretario de la Presidencia del Consejo de Ministros, Roberto Garofoli, quien habló en la reunión de CL en Rimini, está listo para intervenir contra el aumento real del costo de vida. «Los recientes aumentos en los precios de las fuentes de energía causan mayor preocupación. El gobierno seguirá en las próximas semanas dando seguimiento a esta situación y avanzando en la línea trazada por el Jefe de Estado en el momento de la disolución de las Cámaras”.
Pero, ¿cuáles son las soluciones ya implementadas que intervendrán en los próximos meses para apoyar a quienes tendrán que lidiar con la inflación?
A partir de septiembre de 2022 hasta 60 euros para abonos de transporte público
En lo que se refiere al transporte, por ahora la atención se ha centrado en las intervenciones sobre los impuestos especiales para contrarrestar la subida de los precios de la gasolina y el gasóleo en las gasolineras. Pero no solo. La ministra de Trabajo, Andrea Orlando, explicó que a partir de septiembre será posible que los usuarios del transporte público soliciten un bono de movilidad. Es un apoyo para estudiantes, trabajadores, jubilados y para todos aquellos ciudadanos que utilizan el transporte público, tanto por carretera como por ferrocarril. El bono puede alcanzar hasta el 100% del gasto a incurrir y se reconoce, en todo caso, dentro del límite del valor máximo de 60 euros. El apoyo es nominativo y se puede utilizar para la compra de una sola suscripción (anual, mensual o relativa a varios meses) a comprar en el mes en que se solicita y se obtiene: el período de validez del bono se limita de hecho a el mes natural de emisión, incluso si adquiere una suscripción anual o mensual a partir del mes siguiente. Cada beneficiario podrá solicitar un “Bono Transporte” mensual, hasta el 31 de diciembre de 2022 o hasta agotar los recursos (la dotación económica estimada es de 79 millones de euros). Podrán acceder al bono las personas físicas que en el año 2021 hayan alcanzado unos ingresos totales no superiores a 35 mil euros.



