
Los sospechosos informaron al anciano que se había cometido un fraude con su cuenta y que alguien tenía que venir a retirar la tarjeta bancaria. A través de una palabra clave, que se transmitió en la conversación, el hombre dejó entrar a uno de los estafadores. También lograron convencer al hombre para que diera dinero en efectivo. “Porque los delincuentes ahora sabían tu dirección y podían venir y atacarte. Por miedo y pánico, también diste tu dinero”, escribe la policía.



