
Más de 120 personas han muerto o resultado heridas en Afganistán en los últimos días, dice Naciones Unidas. La organización pide a los talibanes que brinden mayor seguridad a las minorías para que puedan realizar sus servicios religiosos sin temor a ser atacados.
IS reivindicó varios atentados perpetrados en Afganistán durante el fin de semana. El viernes y el sábado, musulmanes chiítas en el oeste de la capital, Kabul, fueron asesinados. El domingo, según informes no confirmados, se habría producido otro bombardeo. Según el canal de noticias local Kabul News, el objetivo era un autobús en el distrito de Chandawol de la capital afgana, que también es hogar de muchos musulmanes chiítas.
IS ha estado activo en Afganistán desde 2014 y es visto como el mayor desafío de seguridad del país desde que los talibanes tomaron el control del país en agosto. Otros ataques recientes en Kabul, principalmente contra chiítas, también han sido reivindicados por el Estado Islámico. La minoría chiíta hazara representa entre el 10 y el 20 por ciento de la población predominantemente sunita de Afganistán de 38 millones.
