
Había que pedir no menos de diecisiete (!) helados.
visita a la cascada
La familia Jelies sale con la familia del novio de Aida, Sven. Como tienen cuatro hijos, están de vacaciones con un total de diecisiete personas. Puede pensar que sería una tarea imposible vigilar a trece niños, pero Johan y Janneke quieren visitar una cascada.
Pará pará pará
Entonces las dos familias deciden que es hora de un helado. Al padre Johan se le da la tarea de pedir diecisiete helados y lo hace en alemán, incluido un acento alemán. “Ein Karamell”, comienza. O no, en absoluto: “Alto, alto, alto”, grita tras él. Debe ser una bola de chocolate después de todo.
bolas zwei
Entonces Johan quiere pedir dos balones. “Zwei balls, Zwei euh… Zwei”, balbucea. Afortunadamente, el empleado está acostumbrado a los turistas holandeses y entiende un poco de holandés. “Es mucho más fácil, ¿no?”, suspira Johan. Por los diecisiete helados, la familia finalmente tiene que pagar 30,21 euros. Pero bueno, son vacaciones. “Esa tarjeta de débito debería desaparecer”, dice Johan.
Comentarios enJohan Jelies
Los espectadores tuvieron que reír mucho por la torpeza de Johan. ‘Johan también habla bien de la frontera’, bromea un espectador. Otro: ‘Cucharadas Zwei, gofres. Muerde mi alemán’.
Johan también habla una palabra agradable sobre la frontera: “Bolas de Zwei” #unacasallena
— Willo (@willoschroer) 3 de agosto de 2022
Fuente: KRO-NCRV

