
La administración militar rusa ha lanzado una operación para desestabilizar y tomar el control de la red de Internet en la ciudad de Kherson desde mayo. Esta estrategia, consistente en sustituir y obligar a los operadores a enrutar su tráfico a Moscú, pretende privar a la población local de la información procedente de Occidente, a través de una vasta campaña de censura. De acuerdo a El mundoesta anexión del ciberespacio pronto afectará a otras áreas para frenar los movimientos de protesta en las principales ciudades.
El tráfico de Internet de Ucrania pasa por el tamiz de los operadores rusos
Decidido a usar todos los medios convencionales para tener éxito en su proyecto de anexión, Moscú se ha embarcado en una guerra de información contra Ucrania para tomar el control de Internet. Cuando el ejército ruso asedió la región de Kherson, tomó la decisión de reemplazar el proveedor local de servicios de Internet, Kherson Telecom, con Miranda-Media (fundada en Crimea en 2014). Unos días después, obligó a Status, otro operador de la región, a vincular sus flujos de información de Internet a la red rusa.

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Según los expertos, esta colonización digital permitiría al Kremlin monitorear el tráfico web, los mensajes y otros contenidos de video y audio de la población ucraniana. Actualmente, Rusia prohíbe el acceso a redes sociales como Facebook, Instagram y Twitter para frenar los canales de información más utilizados por la población. Para Vincent Berthier, jefe de la oficina de tecnología de Reporteros sin Fronteras, esta medida draconiana elimina ” el derecho de los ciudadanos ucranianos al acceso en línea a información confiable [Qui constitue] una cuestión de vida o muerte en tiempos de guerra! »
Internet: una cuestión geopolítica clave
Vladimir Putin se preparó para la batalla en el frente digital cuando lanzó su ofensiva en Ucrania. En los últimos años, ha reforzado los mecanismos de censura en las plataformas digitales occidentales como Google, Apple, Facebook y ordenado la implementación de alternativas como RuStore (una tienda de aplicaciones destinada a reemplazar a Google Play y App Store).
El Kremlin también tiene previsto crear una dependencia de los ucranianos en su red, a través del control de las infraestructuras. Después de Kherson, las regiones de Lugansk, Donetsk y Zaporizhzhia son potencialmente el objetivo de este ataque digital.

