
Kemmink conoció a su esposa Puck Kroon hace más de cincuenta años, en el Café de Schouw de Róterdam. Lo que comenzó como una pequeña empresa (doce prendas de vestir en un perchero y un rociador de pintura), creció hasta convertirse en una verdadera etiqueta a fines de la década de 1960, cuando surgió la cultura juvenil. Kemmink y Kroon abrieron tiendas en La Haya, Róterdam y Ámsterdam, donde, además de sus propios diseños, también vendían marcas extranjeras como Gaultier y Kenzo.
La clientela creció y los presentadores y artistas descubrieron el poder escénico de sus diseños. En 1975, Getty Kaspers, de la banda holandesa Teach-In, ganó el Festival de la Canción de Eurovisión, vestido con una blusa floral holgada y una falda larga blanca de Puck & Hans. Adèle Bloemendaal, Sonja Barend y las cantantes de Lois Lane, entre otras, también eran fans de la marca de moda.
En 1987, el dúo Puck & Hans ganó el prestigioso premio de moda Fil d’Or en París. Después de eso, su carrera podría haber dado un giro internacional, pero la pareja decidió quedarse en los Países Bajos. París no era para una familia, su hija Carmen no tendría suficiente espacio para jugar.
En 1998, la pareja decidió cerrar definitivamente todas las tiendas, lo que culminó con una gran fiesta. En 2019, los cineastas Peter Wingender y Danielle Guirguis realizaron un alegre documental sobre Kemmink y Kroon, llamado Hecho en Holanda. En el documental se subraya que el dúo se mantuvo deliberadamente dentro de las fronteras nacionales y, posteriormente, se hizo tan famoso como pudo.
