
Miles de manifestantes asaltaron el edificio del parlamento iraquí en Bagdad el sábado por la mañana, informaron agencias de prensa internacionales. Unas 70 personas resultaron heridas. Las fuerzas de seguridad intentaron en vano mantener a los manifestantes alejados de la llamada zona verde de la ciudad con gases lacrimógenos. Esa es la parte fuertemente protegida del centro donde también se encuentran las otras instituciones gubernamentales y embajadas. El miércoles, los manifestantes también lograron asaltar el edificio del parlamento.
A pesar de la resistencia de las autoridades, los manifestantes llegaron a la zona verde el sábado por la tarde luego de derribar barreras de concreto. Según la agencia de noticias Reuters, uno de los manifestantes dijo: “Estamos pidiendo un gobierno libre de corrupción… y esas son las demandas de la gente”. Los manifestantes se enfrentaron con la policía, incluso arrojando piedras. Los oficiales desplegaron granadas de aturdimiento y gases lacrimógenos.
La mayoría de los manifestantes son partidarios del influyente líder chiíta Muqtada al-Sadr. Su movimiento político ganó las elecciones del año pasado, pero no logró formar gobierno. Por eso al-Sadr retiró a todos los miembros de su partido del parlamento el mes pasado. Los manifestantes protestan contra Mohammed Shia al-Sudani, un rival chiíta de Al-Sadr, quien fue propuesto como primer ministro a principios de esta semana.


