
Automovilistas tocando el claxon, niños lloriqueando en el asiento trasero, largos atascos en el peaje y atascos casi igualmente largos en los baños de las gasolineras: el próximo sábado volverá a ser el “Sábado Negro” en Francia. Y luego viene la escena que ha estado ocurriendo cada año durante casi un siglo en la Autoroute du soleil francesa.

