
El ejército ucraniano ha comenzado a recuperar terreno en esta región en las últimas semanas, gracias en parte al suministro de armas occidentales. “Podemos hablar de una reversión de la situación sobre el terreno. En las operaciones recientes, fueron las fuerzas armadas ucranianas las que tomaron la delantera”, aseguró Khlan. “Nuestro ejército está haciendo un progreso real, estamos pasando de una fase defensiva a una contraofensiva”.
Según Khlan, la ofensiva terrestre actual se preparó con ataques ucranianos en dos puentes estratégicos, así como en depósitos de municiones y puestos de mando rusos. Agregó que las tropas rusas no pudieron restaurar el puente Antonivka y, como resultado, tuvieron dificultades para trasladar armas pesadas a Kherson.
Los rusos tomaron el control de la ciudad de Kherson el 3 de marzo. Fue la primera gran ciudad en caer en sus manos desde el comienzo de la invasión rusa el 24 de febrero. La región, que es esencial para la agricultura ucraniana, limita con Crimea, la península anexada por Moscú en 2014.

