
¿Es Lizzo la próxima Beyoncé? Melissa Viviane Jefferson, de 34 años, tiene todo lo necesario para alzarse con el primer puesto en el Olimpo de las diosas del canto: ansiosa y divertida, con mensaje y una voz cada vez más ágil. Su ‘álbum debut’ con un sello importante (en realidad ya es su tercero) Porque te amo (2019), donde a veces cambiaba su estilo hip-hop anterior por voces melódicas, ya era atractivo. Números como ‘Como una niña‘ y ‘jugoquedaron impresionados por la música disco palpitante, especialmente en combinación con la propia Lizzo mostrando un estilo de baile seductor en el escenario.
La línea disco nostálgica continúa en el nuevo disco especialen el bochornoso megahit’Sobre el maldito tiempo‘ que rinde homenaje a las pulidas producciones de Chic y Nile Rodgers. en especial Lizzo definitivamente se ha convertido en cantante. Ya casi no rapea. Su voz tiene profundidad, a veces es ligera como una niña o tiene riffs rizados. Su técnica no es un espectáculo, la bravuconería tiene sentido.
‘Lizzbianos’
La tenacidad con la que Lizzo ha impulsado su carrera (una vez vivió en su auto por un tiempo para pagar los gastos del estudio) también es evidente en su música. Su voz puede abrir puertas que de otro modo permanecerían cerradas. Lizzo tiene la experiencia de ser ignorada o ‘juzgada’ por lo que es (“Estoy acostumbrada a que la gente me juzgue”). Ahora tiene seguidores en todo el mundo que se hacen llamar ‘Lizzbians’ y permite que el oyente comparta su propio desarrollo: ‘Te amo, perra/ Nunca pensé que diría esto’. Muestra sus ejemplos (Lauren Hill, Coldplay, Beastie Boys) y celebra su versatilidad, musical y sustantivamente.
Aunque parece que ella2 ser amado‘ entrar accidentalmente en el estudio de grabación de una pomposa banda de los ochenta, con sintetizadores a todo volumen y sonidos ‘Si me amasbastante dulce. Pero incluso aquí los latigazos, las letras y la grandilocuencia en pocas sílabas dan en el blanco.


