
Tras la nueva ola de cientos de vuelos cancelados la semana pasada en los cielos de Europa, coincidiendo con el primer gran éxodo del verano, el domingo 17 de julio promete ser otro día de molestias para quienes tienen que volar. Pilotos y auxiliares de vuelo de Ryanair, Easyjet y Volotea están en huelga desde hace cuatro horas. Una protesta en la que también participan las filiales de la low cost irlandesa Ryanair, a saber, Malta Air y Crewlink.
Los tiempos de la protesta
Como también se confirma en la sección de huelgas de la web del Ministerio de Transporte, los aviones deberán permanecer en tierra del 14 al 18, pero los vuelos están garantizados entre el 7-10 y el 18-21. La agitación fue lanzada por Filt Cgil y Uiltrasporti. Los trabajadores de las empresas de servicios de handling aeroportuario también se declaran en huelga durante 4 horas.
Asistentes de vuelo en riesgo de amparo
También el domingo se declaran en huelga los controladores aéreos de ENAV, en varios aeropuertos italianos incluido el centro de control aéreo de Milán (responsable también de Linate y Malpensa). Pero no se excluye una orden judicial contra este último. La hipótesis partía del Ministerio de Turismo: el propietario Massimo Garavaglia escribió una carta al Garante de las huelgas, Francesco Santoro Passarelli, pidiéndole que «tome cualquier iniciativa que considere oportuna, con el fin de evitar molestias a un sector en recuperación. Incluida la medida cautelar de la categoría”. Según el ministro, una agitación de los operadores de control de tráfico aéreo “corre el riesgo de bloquear el sector económico más dinámico que está impulsando en gran medida el crecimiento del país. Bloquear el transporte aéreo significa bloquear el país y lesiona los derechos de los viajeros y de las empresas”.
Protesta del consumidor
En este clima, la protesta de los consumidores sube con fuerza. Todos los ciudadanos que, debido a la huelga de pilotos y auxiliares de vuelo de Easyjet, Volotea, Ryanair, Malta Air y Crewlink convocada para el próximo 17 de julio, sufran repercusiones en el frente vacacional de verano, como la imposibilidad de llegar al lugar de vacaciones o la pérdida de días de vacaciones, podrán emprender acciones contra las aerolíneas y pedir indemnizaciones de hasta 5 mil euros cada una, según Codacons, que sale al campo para ofrecer asistencia legal a los pasajeros involucrados en las protestas de los trabajadores de la aerolínea sector. Mientras que el presidente de la Unión Nacional de Consumidores, Massimiliano Dona, señala que “los viajeros tienen derecho no sólo a la asistencia, reembolso o cambio de ruta, sino también a una compensación económica por no haber sido informados de la cancelación del vuelo con al menos 2 aviso de semanas”.



