
Joe Biden llega a Israel el miércoles en su primer viaje a Medio Oriente desde que se convirtió en presidente de Estados Unidos a principios del año pasado. Se reunirá con los líderes israelíes el jueves y visitará brevemente al presidente palestino Abbas en Belén, en Cisjordania ocupada desde 1967, el viernes. Poco se espera de la visita tanto de israelíes como de palestinos. Pero puede estar ofreciendo más ayuda a los palestinos. El predecesor de Biden, Donald Trump, detuvo la ayuda por completo. Pero, en general, Biden sigue las políticas de su predecesor en la región.
Luego emprende su viaje de cuatro días por Medio Oriente a Arabia Saudita. Allí impulsará una mayor producción de petróleo de ese país y de otros países del Golfo. Anteriormente llamó al reino de la familia al-Saud “un estado paria”, pero el productor de petróleo ha sido durante mucho tiempo el principal socio árabe de Estados Unidos en la región.
Biden también se reúne con otros líderes de la región del Golfo en Arabia Saudita. Dice que no tiene una conversación separada con el gobernante de facto en Arabia Saudita, el príncipe heredero Mohammed bin Salman al-Saud. Eso ha quedado desacreditado con el brutal asesinato político en 2018 de un periodista saudí que trabajaba en EE. UU. en un consulado del reino en Turquía.
Biden ha dicho a los medios estadounidenses que su visita tiene como objetivo principal “reenfocar las relaciones”. Otros temas candentes de los que hablará Biden son la sangrienta guerra civil en Yemen, Siria e Irán.
