
Y así el tunecino Ons Jabeur, 28 el próximo 28 de agosto, está en la final de Wimbledon: el primer africano, y el primer árabe, en lograr este resultado en la historia del tenis. Tuvo la mejor en tres sets ante la alemana Tatjana Maria, de casi 35 años y madre de dos hijas (la segunda en abril de 2021) que sorpresivamente le había ganado a la cabeza de serie número 5 Maria Sakkari y luego a Jelena Ostapenko.
Un “tenista inclasificable“
Jabeur, número 2 del ranking en constante crecimiento en los últimos años (fue 77 en 2019, 31 en 2020, décima en 2021), campeona en Madrid y Berlín en 2022, además de finalista en Roma, es tenista en cierto sentido inclasificable: tiene un juego variado e impredecible, alterna balones cortos con buenas estocadas; no tiene una superficie favorita, no desdeña para nada los cierres de malla (como demostró en esta semifinal). Tras llevarse a casa el primer set por 6-2, sufrió el regreso de María cuyo juego se presta al césped: durante su carrera ha ganado cuatro torneos de dobles, por lo que ama el saque y la volea y, a pesar de ser solo la número 103 del ranking WTA , sus bajadas a la red -propiciadas por saques agresivos y cortes insidiosos- le valieron el 6-3 en el segundo set. Pero el tercer y decisivo parcial decretó la superioridad de Jabeur, que estuvo lista sobre la transeúnte (hizo varios cruces cerrados) y cerró con facilidad el 6-1.
Juntos al final del partido
En medio de los aplausos del público, al término del partido la tunecina quiso compartir el saludo con su oponente y gran amiga Tatjana, para quien tuvo palabras de admiración. Y luego subrayó el ambiente que se respira en su país en este momento, consciente de ser un ejemplo y un referente: “Estoy orgullosa de ser una mujer tunecina, aquí hoy. En Túnez sé que muchos enloquecerán de alegría. Intento ser una fuente de inspiración para la mayor cantidad de gente posible, me gustaría ver más tenistas árabes y africanas en el circuito”. Jabeur se enfrentará el sábado en la final a Elena Rybakina, de 23 años y número 23 del mundo, que dominó el partido con Simona Halep, que ganó en menos de una hora y veinte minutos con un potente derechazo y aprovechando los errores del rival (empezando por nueve dobles faltas). También para Rybakina, nacida en Moscú pero en el campo de la bandera kazaja desde 2018, es la primera final de un Grand Slam, pero antes están las semifinales masculinas, el viernes, por las que hay una gran expectación. El primero, a las 14.30 horas, verá al vigente campeón Novak Djokovic contra el británico Cameron Norrie, y a continuación Rafael Nadal (tras la dolorosa victoria en cuartos de final ante Fritz, también por dolores abdominales) se enfrentará a Nick Kyrgios.





