
Según las autoridades locales de Columbus, el niño, Kendrick Engram Jr., salió con su abuela y sus tres hermanas. Después de llegar a casa, los niños fueron a jugar y la abuela se fue a su dormitorio.
Más de dos horas después, vio que Kendrick no estaba jugando. Inmediatamente llamó a su hijo que había tomado prestado el auto, un SUV. Había conducido hasta un restaurante de comida rápida pero no se había dado cuenta de que Kendrick estaba en la tercera fila.
Revisó el auto y encontró a su sobrino. Fue declarado muerto poco después. “Se asfixió en el automóvil donde la temperatura superó los 30 grados”, dijo el forense Buddy Bryan a ABC News.
Según la organización estadounidense SafeKids, este es el séptimo niño que muere este año en un auto caliente en EE.UU.
