
Una respuesta de estrés sigue cuando su cerebro detecta una situación que requiere que esté alerta. Por ejemplo, porque te persigue un perro peligroso. “Como resultado, se producen las hormonas del estrés adrenalina y cortisol”, dice la psicóloga Marieke Tollenaar (Universidad de Leiden). La adrenalina aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca, lo que te permite concentrarte más. El cortisol también le da más energía al elevar su nivel de azúcar en la sangre. El cortisol también cierra una serie de procesos “innecesarios” en su cuerpo. Piense en la digestión y la reproducción. De esta manera, tu cuerpo puede enfocarse completamente en la respuesta al estrés, después de todo, eso es lo más importante en este momento”. Todo esto asegura que puedas actuar rápidamente y huir de ese perro.

