
Estas son cámaras de vigilancia que monitorean las actividades nucleares de Irán. “Esta medida representa un gran desafío para que podamos continuar con nuestro trabajo”, enfatizó Rafael Grossi, director ejecutivo del OIEA desde su sede en la capital austriaca, Viena. “Este paso conduce a menos transparencia, más dudas y una gran incertidumbre”.
Se suponía que el acuerdo nuclear de 2015 evitaría que Teherán fabricara una bomba nuclear. A cambio, se levantaron las asfixiantes sanciones contra el régimen islámico. Pero en 2018, el acuerdo fue cuestionado después de que el entonces presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, decidiera unilateralmente retirar a los Estados Unidos del acuerdo. También reintrodujo sanciones contra Irán. En respuesta, Teherán se ha retirado gradualmente de sus compromisos.
