## La valentía de Gilbert y Eleanor Kraus: Un rescate en tiempos oscuros
Cuando la persecución nazi contra los judíos se intensificó en Europa, Gilbert Kraus y su esposa Eleanor, una pareja estadounidense de Filadelfia, decidieron tomar una acción decisiva y rescatar niños de la inminente amenaza. En enero de 1939, poco después de los trágicos eventos de la Noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht), fueron abordados por la organización judía Brith Sholom, quien les pidió liderar una misión para salvar a 50 niños judíos de Europa controlada por los nazis. Sin dudarlo, aceptaron.
### Un contexto desgarrador
En 1938, el sonido de cristales rotos resonaba en las ciudades alemanas y partes de Austria mientras los nazis arrasaban sinagogas y negocios judíos. Al concluir la violencia, se habían destruido más de 7,000 empresas judías, se incendiaron más de 900 sinagogas, murieron 91 judíos y aproximadamente 30,000 hombres judíos fueron deportados a campos de concentración.
## Carrera contra el tiempo
Antes de emprender su viaje, Gilbert Kraus trabajó con el Departamento de Estado de los EE. UU. para identificar a los niños cuyos familias ya esperaban visas de inmigración estadounidenses. Esto aumentó las posibilidades de que sus solicitudes fueran aprobadas. Además, recaudaron affidavits financieros de donantes, quienes se comprometieron a cuidar de los niños una vez que llegaron a Estados Unidos.
Cuando los Kraus llegaron a Viena, encontraron una comunidad judía aterrorizada, ansiosa por escapar hacia Estados Unidos. Con la colaboración del pediatra de Filadelfia, el Dr. Robert Schless, seleccionaron a 25 niños y 25 niñas, de entre 5 a 14 años, para el arriesgado rescate. Sin embargo, un niño que se enfermó poco antes de la partida tuvo que ser reemplazado; lamentablemente, ese niño no sobrevivió el Holocausto.
### La travesía hacia América
Los niños viajaron a Berlín para obtener sus visas antes de embarcarse en el SS President Harding en Hamburgo el 23 de mayo de 1939. Finalmente, llegaron a Nueva York el 3 de junio de 1939, donde los esperaba un nuevo capítulo en sus vidas.
Los niños se hospedaron en Brith Sholomville, un campamento de verano en Pennsylvania, donde aprendieron inglés, se adaptaron a la vida estadounidense y mantuvieron contacto con sus familias a través de cartas.
## Un rescate que cambió 50 vidas
Con el tiempo, algunos de los niños se reunieron con padres que lograron llegar a Estados Unidos, mientras que otros se quedaron con familias adoptivas. Gilbert y Eleanor Kraus incluso acogieron a dos niños en su hogar hasta que terminó la guerra. Asombrosamente, todos los 50 niños rescatados terminaron reunidos con al menos un padre, una hazaña que refleja la perseverancia y el compromiso humano en tiempos de crisis.
### Un acto extraordinario de valentía
Este rescate se llevó a cabo en un momento en que el apoyo público hacia los niños refugiados era escaso. Una encuesta de enero de 1939 reveló que el 67% de los estadounidenses se oponían a admitir refugiados en el país. A pesar de este clima político adverso, los Kraus recaudaron fondos, aseguraron visas y se aventuraron personalmente en Europa controlada por los nazis para salvar a los 50 niños, creando así una de las misiones de rescate judío más exitosas antes del Holocausto.
Su historia es un recordatorio poderoso de que, incluso en las circunstancias más sombrías, la bondad humana puede prevalecer.
