
LUDOVIC MARIN / AFP
« C’est sérieux ? » : un mensaje del gobierno sobre la ecoansiedad fue fuertemente criticado en Instagram, lo que revela mucho.
Una comunicación fallida
El post del gobierno francés, titulado «¿Cómo gestionar la ecoansiedad?», se lanzó con la intención de abordar la salud mental en un contexto de crisis climática. Sin embargo, en lugar de servir como recurso positivo, se convirtió en un desahogo para muchos usuarios de Instagram. Este mensaje pretendía crear conciencia sobre la «distrés mental y emocional frente a la amenaza del cambio climático» y ofrecer consejos prácticos.
Objetivos del mensaje
El objetivo del post era ayudar a las personas a:
- Comprender su sufrimiento,
- Identificar señales de alerta (como la ansiedad y el insomnio),
- Actuar en consecuencia.
Las estadísticas incluidas en el mensaje afirmaban que «6,3 millones de franceses son moderadamente ecoansiosos» y «2,1 millones» «muy ecoansiosos».
La percepción del público
A pesar de su intención, el post generó un fuerte rechazo. Muchos usuarios se sintieron insultados y consideraron que era un intento de eludir la responsabilidad gubernamental. Un sondeo de YouGov reveló que el 74% de los franceses están insatisfechos con la gestión ambiental del presidente Emmanuel Macron desde 2017, lo que intensificó la hostilidad hacia el mensaje.
Reacciones en Instagram
Los comentarios negativos se multiplicaron, con usuarios cuestionando la responsabilidad del gobierno. Una usuaria comentó: «¿Es en serio? ¿Es nuestra responsabilidad gestionar esto individualmente?» Otro agregó: «Dimitid ya, eso disminuirá un poco nuestra ecoansiedad».
La sección de comentarios se volvió un espacio de crítica, acumulando alrededor de 700 mensajes, en comparación con solo 57 en un post sobre violencia de género.
Consecuencias de la comunicación
La comunicación del gobierno, en lugar de lograr su objetivo, se convirtió en objeto de burla. Algunos comentarios reinterpretaban las recomendaciones para criticar al gobierno: «Identifica lo que depende de ti».
Con más reacciones negativas que positivas, este episodio resalta la desconexión entre los mensajes del gobierno y las expectativas del público en relación con la crisis ambiental.



