Protests Nacionales Contra los Centros de Datos en EE. UU.
Los opositores a la rápida expansión de los centros de datos han organizado protestas programadas para el sábado en al menos 125 localidades de Estados Unidos. Este movimiento representa el primer esfuerzo coordinado a nivel nacional para canalizar el descontento hacia la expansión de la infraestructura relacionada con la inteligencia artificial (IA), que se ha intensificado en el último año y ha agitado la política local.
HumansFirst: El Grupo Detrás de las Protestas
Las protestas están coordinadas por un grupo de base llamado HumansFirst, cofundado por una exlíder del movimiento Tea Party. Este grupo ha comparado la oposición creciente a los centros de datos con el movimiento populista de derecha que emergió en 2009 para protestar contra lo que consideraban una excesiva fiscalidad y la intervención del gobierno.
Los manifestantes se reunirán para protestar contra lo que HumansFirst denomina la construcción “no responsable” de centros de datos y una “infracción inaceptable de nuestra libertad”. En muchas localidades, proyectos de centros de datos han sido aprobados con la firma de acuerdos de confidencialidad entre funcionarios locales y desarrolladores, a menudo ignorando la resistencia de los residentes y la falta de un control regulatorio adecuado.
La Reacción de los Políticos
A medida que crece la ira de los votantes, los políticos a nivel estatal y nacional se encuentran en una carrera para responder a la preocupación pública sobre el aumento de las facturas de electricidad, el desvío de valiosos recursos hídricos y la contaminación. Un sondeo de Reuters/Ipsos en junio reveló que solo un tercio de los estadounidenses apoya el ritmo actual de construcción de centros de datos. Además, solo el 14% de los encuestados apoyaría la construcción de un centro de datos en su comunidad para apoyar proyectos de IA de empresas tecnológicas como Meta, Alphabet y Amazon.
Unidad Más Allá de las Ideologías
A pesar de las diferencias políticas, la oposición a los centros de datos ha logrado unir a los estadounidenses. Amy Kremer, cofundadora de HumansFirst, destacó que la ira contra estos proyectos es no partidista. “Simplemente se despertaron un día y descubrieron que tendrían esta monstruosidad en su comunidad, y no la quieren”, expresó Kremer. Predice que la cuestión de los centros de datos será un tema definitorio en las próximas elecciones intermedias de noviembre y en la carrera presidencial de 2028.
Kremer ha criticado a los republicanos por permitir a las grandes tecnológicas actuar sin restricciones, pero también ha indicado que no apoyan políticas como las moratorias sobre la aprobación de centros de datos, adoptadas por el estado demócrata de Nueva York. Ellos buscan procesos de desarrollo transparentes, la protección de recursos y la salud ambiental, así como beneficios comunitarios, como la creación de empleos bien remunerados y la responsabilidad de los desarrolladores.
Protagonistas de la Protesta
El estado republicano de Texas es el que más protestas alberga, con 16 programadas, seguido por Georgia con 11. California, Florida y Pennsylvania también están en la lista. Activistas de diversas ideologías, como Eva Cardona, una novata en la protesta, y el líder inclinado a la izquierda, Ivan DelSol, están organizando manifestaciones en sus respectivas comunidades.
Cardona, quien se considera una “nómada política”, declaró: “He estado escuchando sobre la IA no regulada y el crecimiento rápido era alarmante. Quería hacer algo más que una publicación estándar en Facebook”.
DelSol, por su parte, está organizando un evento en el condado de Imperial, California, donde un centro de datos propuesto podría utilizar 260 millones de galones de agua al año del río Colorado. “Es distópico utilizar tanto agua dulce para la IA”, enfatizó.
Conclusiones
La creciente oposición a los centros de datos refleja una preocupación nacional que trasciende líneas ideológicas. A medida que la presión aumenta, será crucial monitorear cómo responde la política estadounidense a estas inquietudes y cómo el movimiento HumansFirst continúa evolucionando en su búsqueda de mayores responsabilidades y regulación en la industria tecnológica.
