

BENOIT PEYRUCQ / AFP
Ce croquis d’audience réalisé le 6 juillet 2026 montre les accusés dans la salle d’audience lors de la dernière phase du procès de 22 accusés impliqués dans des activités criminelles liées à la loge maçonnique Athanor.
Veredicto en el Proceso Athanor
Después de más de tres meses de audiencias, el tribunal de París ha dictado su veredicto en el notorio juicio relacionado con las actividades criminales de la logia masónica Athanor. En este proceso, que implicó a un total de 22 acusados, las cabezas de la organización, Daniel Beaulieu y Frédéric Vaglio, fueron condenados a 25 y 30 años de reclusión, respectivamente.
Crímenes y Condenas
Daniel Beaulieu, un exagente de los servicios de inteligencia, y su colega Frédéric Vaglio, se encontraron al frente de una red criminal que operaba en las sombras de la legalidad. Beaulieu fue condenado a 25 años y Vaglio obtuvo una sentencia de 30 años. La corte también dictó una pena de 27 años de reclusión para Sébastien Leroy, quien actuaba como el principal ejecutor de los contratos criminales.
En este contexto, Dylan Bilheude, que enfrentaba una acusación de 20 años, fue absuelto por el beneficio de la duda. La corte también exoneró a Alain y Nancy Maarek, quienes colaboraron con Athanor en un intento de recuperar una deuda sin conocer las intenciones criminales de la organización.
Tácticas de una Red Criminal
Las actividades delictivas de Athanor incluían asesinatos, intentos de asesinato, palizas y robos, transformándose en una red que funcionaba como una empresa comercial. Esta violencia estructurada culminó con la detención de dos militares en julio de 2020, lo que llevó al desmantelamiento de la organización.
Una Alianza Inesperada
La investigación reveló una sorprendente colaboración entre policías, empresarios y militares asociados a la DGSE. Beaulieu y Vaglio, quienes se presentaban como miembros de servicios de inteligencia, prometieron impunidad a sus cómplices, quienes, en su mayoría, alegaron haber sido manipulados por ambos.
Rendición y Sentimientos de Culpa
La caída de estos criminales se selló con la detención de Pierre Bourdin y Carl Esnault, ambos militares de la DGSE, cuyos ingresos se estimaron en 210,000 euros durante ocho años de operaciones ilegales.
Durante el juicio, Beaulieu, quien se encontraba en silla de ruedas tras un intento de suicidio, se dirigió al tribunal con un emotivo pedido de disculpas: “Perdón a Francia que he servido y a las víctimas por lo que he hecho, aceptado hacer y dejado hacer”. Estas palabras reflejan la complejidad moral detrás de un caso que ha capturado la atención pública y plantea preguntas sobre la justicia y la ética en el ámbito de la ley.




