
Fallecimiento de Claude Halmos: Una Voz para la Infancia
La psicóloga y psicoanalista francesa Claude Halmos falleció el 9 de julio a los 80 años a causa de un paro cardíaco. Su muerte fue anunciada por el magazine Psychologies, donde había colaborado por casi tres décadas. Halmos se convirtió en una figura reconocida por su labor en los medios de comunicación, enfocándose en la psicología infantil y las dificultades emocionales que enfrentan los niños.
Su Impacto en la Sociedad
Halmos dedicó su vida a ayudar a las personas a comprender sus sufrimientos psicológicos. Según la periodista Violaine Gelly, en un homenaje a Halmos, “ella ayudó a un número inimaginable de personas a entender que tenían el derecho de hablar sobre su sufrimiento”. Esto resalta la relevancia de su trabajo no solo en el ámbito académico, sino también en la vida cotidiana de quienes la escuchaban.
Su Última Voluntad
Un aspecto notable de su fallecimiento es que Halmos había solicitado que su muerte no se hiciera pública hasta sus exequias. Este deseo de privacidad refleja su carácter reservado y su deseo de mantener su vida personal alejada del ojo público.
Una Voz Familiar en los Medios
La voz de Claude Halmos resonó en muchos hogares franceses a través de programas de radio como Franceinfo. Desde 2007 hasta 2016, tuvo una columna titulada “Savoir être”, posteriormente continuó con “C’est dans ma tête” hasta 2022. Estas plataformas le permitieron compartir su conocimiento y experiencias de una manera accesible, convirtiéndose en un referente en el ámbito de la salud mental en los medios.
Formación y Trayectoria Profesional
Halmos fue una destacada discípula del famoso psicoanalista Jacques Lacan, y trabajó en estrecha colaboración con Françoise Dolto, una pionera en el tratamiento psicoanalítico de la infancia. En su carrera, desarrolló un enfoque único que le permitió conectarse con niños y adultos, tratando de desmitificar la psicología y hacerla más accesible.
Más Allá de la Psicología Infantil
Aunque su nombre a menudo se asocia con la psicología infantil, Gelly advierte que es un error limitar su legado solo a este ámbito. La labor de Halmos abarcó un enfoque más amplio que incluía la comprensión de las dinámicas familiares y la importancia de que cada uno hable sobre su dolor. Halmos creía firmemente que las palabras eran una forma de sanación.
Contradicciones y Humanidad
A pesar de su imagen pública como una profesional de la psicología, Violaine Gelly describe a Halmos como “una persona llena de contradicciones y sumamente entrañable”. Este aspecto humano de su personalidad hizo que muchos la admiraran y apreciaran su valor en el campo de la psicología.
Su Legado Familiar
Halmos también tenía un trasfondo familiar significativo. Su familia paterna era de origen judío húngaro, y muchos de sus miembros sufrieron en el Holocausto. En 2012, logró oficialmente restaurar su nombre original, Rosenthal, que había sido cambiado por su abuelo para escapar del antisemitismo. Este acto simboliza su conexión con su herencia y su lucha por la identidad.
Conclusión
El legado de Claude Halmos es monumental. Su capacidad para hablar sobre temas complejos de manera clara y accesible ha dejado una huella indeleble en la psicología contemporánea. Su vida y trabajo continúan inspirando a aquellos que buscan entender mejor las complejidades del ser humano.





