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Los síntomas de un golpe de calor pueden persistir varios días después del regreso a temperaturas más suaves.
• Los síntomas de deshidratación y golpe de calor pueden persistir varios días después de la ola de calor, incluyendo fatiga, náuseas y dolor de cabeza.
• Las personas vulnerables, ancianos o enfermos tienen un riesgo particularmente alto.
• Es esencial monitorear la hidratación y consultar en caso de síntomas graves.
La Deshidratación Después de la Ola de Calor
Tras días de altas temperaturas, la ola de calor comienza a disminuir, pero esto no implica que el cuerpo se recupere automáticamente. Los síntomas de fatiga, irritabilidad, dolores de cabeza y náuseas pueden persistir varios días después de que las temperaturas vuelvan a ser más suaves. Este fenómeno es lo que se ha denominado el “efecto retardado”.
La Persistencia de la Fatiga
Como explicó la ministra de Salud, Stéphanie Rist, las personas más vulnerables y algunos jóvenes pueden experimentar síntomas varios días después de un episodio de calor extremo. El cuerpo necesita tiempo para recuperarse, similar a lo que sucede tras un marathon. Durante la ola de calor, la excesiva sudoración provoca pérdida de agua y electrolitos, aumentando el riesgo de deshidratación.
El Dr. Nicolás Perolat, jefe del servicio de urgencias, indica que la recuperación puede tomar entre unos días y hasta tres semanas para volver a la normalidad. La fatiga es común y, si bien es normal, puede complicarse si no se tratan los síntomas correctamente.
Síntomas que Requieren Atención Médica
Aunque algunas secuelas son esperadas, otras no deben ser ignoradas. El Dr. Gérald Kierzek advierte que, si hay confusión, pérdida de conocimiento, fiebre alta o vómitos, es crucial buscar atención médica. Asimismo, la coloración amarilla oscura de la orina puede indicar deshidratación, por lo que es importante prestar atención a estos signos.
Protección de Poblaciones Vulnerables
Las personas de edad avanzada, aquellos con enfermedades crónicas o los más jóvenes son especialmente susceptibles a los efectos prolongados de la deshidratación. Por eso, es crucial seguir las recomendaciones de hidratación y autocuidado incluso después de que las temperaturas bajen.
Consejos para Mantener una Hidratación Adecuada
Para prevenir problemas de salud posteriores a la ola de calor, es vital continuar con los buenos hábitos adquiridos: beber regularmente sin esperar a tener sed, consumir comidas frescas y equilibradas, y asegurarse de descansar adecuadamente. La actividad física debe reintroducirse de manera gradual para permitir que el cuerpo se adapte a las condiciones normales.



