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La vigilancia constante, atenta y sin distracciones de un adulto es absolutamente esencial cuando los niños están en y alrededor del agua.
Importancia de la elección del bañador
Con la llegada del verano y los picos de calor, las actividades acuáticas como fiestas en la piscina y días en la playa se multiplican. Sin embargo, estas actividades están acompañadas de un riesgo significativo. Según Santé Publique France, entre el 1 de junio y el 30 de septiembre de 2025, se reportaron 1,418 ahogamientos, 409 de ellos mortales, incluyendo 57 niños y adolescentes. La situación en 2026 también es preocupante, con informes de 142 muertes por ahogamiento a mediados de julio.
Por lo tanto, es vital tomar todas las medidas de seguridad necesarias al disfrutar del agua, no solo eligiendo lugares de baño autorizados y vigilados, sino también prestando atención a la elección del bañador de los niños basándose en su color.
Un estudio revelador
Alive Solutions, una empresa estadounidense especializada en seguridad acuática, realizó en 2020 una investigación sobre la visibilidad de bañadores en diferentes entornos acuáticos. Los resultados mostraron que muchos padres optaban por bañadores con diseños estéticos atractivos, pero que comprometían la visibilidad de los niños en el agua.
Resultados según el entorno
Los estudios resaltarons que los colores fluorescentes, como el rosa y el naranja, eran más visibles en piscinas de fondo claro, mientras que los colores oscuros, como el negro y el morado, podían confundirse con la suciedad o sombras. Para aguas más profundas, colores como el verde o el amarillo fluorescente resultaron ser ideales.
Medidas de seguridad esenciales
Elegir el color del bañador es solo un aspecto de la seguridad acuática. La vigilancia constante y atenta es primordial. La Academia Americana de Pediatría advierte que incluso los nadadores experimentados pueden ahogarse y que la supervisión nunca debe ser descuidada, ya que el ahogamiento puede ocurrir en segundos.
«Cuando los niños dejan de hacer ruido, es un signo de alerta que requiere atención inmediata.»
Más allá del color
Un bañador fluorescente puede facilitar la identificación de un niño en peligro, pero no reemplaza la importancia de la formación en natación y un entorno de vigilancia. Hacer que los niños tomen clases de natación desde una edad temprana es una de las mejores maneras de prevenir ahogamientos.
Conclusión
La elección del bañador de un niño va más allá de la moda. La seguridad en el agua es una responsabilidad compartida que incluye vigilancia adultas, educación en natación, y la elección de bañadores que maximizan la visibilidad. Al final, la mejor protección es estar siempre alerta y consciente de lo que sucede en el agua.




