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Incendios devastadores en Fontainebleau
La forêt de Fontainebleau, un tesoro natural y reserva de biosfera de la UNESCO, ha sufrido su incendio más grave del siglo XXI. Más de 2,000 hectáreas han sido devoradas, lo que representa aproximadamente el 10% de su extensión total. Aunque los esfuerzos de un contingente de 800 bomberos han logrado contener las llamas, el peligro persiste.
Trabajo bajo tierra
La tarea de los bomberos no ha terminado. Se espera que, durante varias semanas más, se centren en extinguir focos invisibles de fuego que aún arden bajo tierra. Eric Brocardi, portavoz de los sapeurs-pompiers, advierte sobre los peligros de las “souches incandescentes” y las “fumerolles mal apagadas”, que podrían reactivar el incendio si no son debidamente controlados.
Un proceso de regeneración prolongado
La regeneración de una zona como Fontainebleau no es tarea sencilla ni rápida. Tras la extinción de los incendios, se requiere un periodo de observación exhaustiva. Rémi Savazzi, del Office national des forêts (ONF), explica que no se debe apresurar el proceso de reforestación. Es fundamental permitir que la naturaleza respire y trate de regenerarse de forma natural.
Diagnóstico del ecosistema
Los expertos llevarán a cabo un diagnóstico minucioso para identificar qué árboles se pueden conservar y cuáles deben ser talados por razones de seguridad. Sorprendentemente, no todos los árboles afectados por el fuego están condenados. La resiliencia del ecosistema es mayor de lo que se podría pensar.
La planificación a largo plazo
Solo una vez finalizada esta observación, se podrá considerar la replantación, limitándose a las áreas donde la regeneración natural no sea suficiente. La elección de especies será crucial; se priorizarán aquellas que se adapten al estado actual del bosque y que también puedan resistir el cambio climático.
La necesidad de diversidad
La clave, según Savazzi, es diversificar las especies plantadas para evitar depender de un solo tipo. “Es fundamental tener una variedad de árboles que sean resistentes y resilientes”, señala. Este enfoque no solo ayudará a establecer un ecosistema más fuerte, sino que también es esencial para asegurar la supervivencia del bosque en el futuro.
El futuro de Fontainebleau
Tras estos eventos, muchas áreas del bosque permanecerán cerradas durante largo tiempo. Este no es un esfuerzo que se mide en semanas, sino en décadas. Se estima que algunas zonas pueden tardar entre 80 y 150 años en recuperar sus grandes árboles, convirtiendo la regeneración de Fontainebleau en un legado para las generaciones futuras.



