Un Gran Recibimiento en Oslo
El lunes por la noche, alrededor de 90,000 personas se congregaron en las calles de Oslo para celebrar el histórico desempeño de la selección noruega de fútbol en la Copa del Mundo 2026. Esta cifra fue confirmada por Lars Kostveit, jefe de operaciones de la policía, a la agencia NTB.
El Camino Hacia el Éxito
A pesar de ser eliminada por Inglaterra con un marcador de 2-1 tras una prórroga, Noruega alcanzó su mejor resultado en su cuarta participación en el Mundial, lo que ocasionó una ola de entusiasmo entre sus aficionados.
Una Celebración Inolvidable
La Plaza del Palacio Real fue el escenario principal de esta celebración donde la selección se dirigió al público alrededor de las 21:30, hora local, para comenzar con el famoso “Ro” vikingo. Este ritual consiste en mimar los movimientos de los remos mientras se grita “ro”, un canto que resuena entre los aficionados y jugadores noruegos.
El Príncipe Heredero Al Ritmo del Tambor
Durante esta emotiva jornada, el príncipe heredero Haakon fue una figura central al dirigir al público y a los jugadores golpeando un tambor, infundiendo un ambiente festivo aún mayor.
Las Palabras del Capitán
Martin Ødegaard, el capitán del equipo, expresó su asombro por el apoyo recibido. “Es increíble ver cómo todo el país está detrás de nosotros, llenos de alegría y sonrisas. ¡Es realmente fantástico!”, dijo en una entrevista con la cadena pública NRK.
El Misterioso Raton Laveur
Entre los aplausos y la emoción, el delantero estrella Erling Haaland no pudo unirse a la celebración popular debido a compromisos de viaje. Sin embargo, el jugador participó de una recepción con el rey Harald en honor a la selección. Además, al regresar a su tierra, se le vio transportando un ratón lavador disecado, un curioso recuerdo de su visita a Estados Unidos. “Me siguió a casa”, fue el mensaje que compartió en sus redes sociales.

El Regreso de los Jugadores
El avión que transportaba a los jugadores noruegos llegó con retraso poco después de las 19:00 horas. Tras el aterrizaje, el equipo se dirigió directamente al autobús que los llevó al palacio, con numerosos seguidores esperándolos en el camino, enarbolando camisetas y banderas de apoyo.


