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El acicalamiento mutuo puede ser un signo de afecto entre felinos, pero también puede utilizarse para molestar al otro.
Si tienes varios gatos en casa, probablemente hayas sido testigo de una situación curiosa: uno de los felinos duerme plácidamente mientras el otro se acomoda a su lado, lamiéndole la nariz, las orejas o la cabeza. Sin embargo, no te dejes llevar por la apariencia de ternura; este comportamiento no siempre es tan amistoso como parece.
El acicalamiento mutuo: ¿un comportamiento amistoso?
Hasta hace poco, el acicalamiento mutuo en los gatos se clasificaba como un comportamiento afiliativo o “amigable”. Sin embargo, una nueva investigación liderada por la etóloga felina Noema Gajdos Kmecova de la Universidad de Gante ha revelado que este proceso, conocido como “alotoilettage”, no es necesariamente un indicador de relación social.
¿Un motivo de preocupación?
La investigación, publicada en la revista Applied Animal Behavior Science, demuestra que los gatos pueden usar este comportamiento no solo para mostrar afecto, sino también para irritar a sus compañeros. La autora principal, Morgane Van Belle, observó este fenómeno en sus propios gatos, Fabio y Giovanni, y se preguntó si realmente era un acto amistoso.
Observaciones significativas sobre el acicalamiento
Para entender mejor este comportamiento, el equipo de investigación pidió a 53 hogares europeos con al menos dos gatos que grabaran las interacciones entre ellos. Los resultados mostraron que, aunque muchas veces el acicalamiento era un signo de cariño, también podía tener intenciones de intimidación.
Afecto y agresión: dos caras de un mismo comportamiento
En la mayoría de los casos observados, los gatos se acicalaban mutuamente en un ambiente relajado, mostrando cariño al lamerse la cabeza o las orejas. Sin embargo, el estudio también reveló situaciones en las que el acicalamiento se utilizaba como un método de irritación antes de un conflicto: uno de los gatos comenzaba a lamer al otro, que adoptaba posturas de molestia, como mover las orejas hacia atrás o miradas fijas, antes de responder con agresión.
¿Cómo identificar problemas entre gatos?
Las investigadoras sugieren que este hallazgo puede ayudar a los dueños a interpretar mejor el comportamiento de sus felinos. Al observar las interacciones, podrían identificar rápidamente signos de irritación y prevenir posibles conflictos. Conocer estas sutilezas puede contribuir a un ambiente más armonioso en hogares con varios gatos.



