
VALERY HACHE / AFP
Personas reunidas alrededor de un memorial en homenaje a las víctimas del atentado de Niza, el 15 de julio de 2016.
Conmemoración del Atentado de Niza
Diez años después del atentado que dejó 86 muertos y más de 400 heridos el 14 de julio de 2016 en la Promenade des Anglais, Niza se prepara para rendir homenaje a las víctimas. Sin embargo, hay un creciente sentimiento de indiferencia en torno a este trágico suceso.
Un Homenaje Significativo pero Olvidado
El evento culminará con el encendido de 86 haces de luz a las 22:34, el momento exacto en que el camión del perpetrador puso fin a su devastadora carrera. Curiosamente, este homenaje se desarrollará mientras el país estará centrado en la semifinal del Mundial de fútbol.
Éric Ciotti, el alcalde de Niza, ha solicitado una pausa de un minuto antes del inicio del partido en memoria de las diversas víctimas, provenientes de aproximadamente 20 nacionalidades distintas.
Un Homenaje Simple pero Impactante
La ciudad ha optado por un homenaje «simple, sobrio pero poderoso», dirigido tanto a los locales como al resto del mundo. Las conmemoraciones comienzan este domingo con una marcha solemne a lo largo de la ruta que siguió el camión, justo después del espectáculo de fuegos artificiales del Día Nacional.
Además, se prevé una ceremonia interreligiosa el lunes y el martes, el presidente Emmanuel Macron estará presente en una ceremonia a las 18h, seguido de un espectáculo de drones.
La Memoria Afectada
Desde el ataque, los residentes de Niza han tenido la sensación de que su sufrimiento atrae menos atención que el de las víctimas de los atentados de París en 2015. Philippe Pradal, exalcalde interino, expresa su descontento: «Esta memoria está hoy, a nuestros ojos, insuficientemente tomada en cuenta y respetada».
La cuestión de la percepción mediática también es fundamental. Según la investigadora Janna Behel, aunque la tragedia de Niza fue igualmente devastadora, el interés nacional ha sido desproporcionado, favoreciendo otras tragedias.
Una Diversidad de Víctimas
Las víctimas del atentado eran variadas: locales, turistas y personas de diferentes edades y religiones. Este vasto espectro ha dificultado la creación de una narrativa unificada, lo que ha llevado a fracturas entre las asociaciones de víctimas. Estas organizaciones no solo han expresado dolor, sino que también han exigido responsabilidad, especialmente en relación con la falta de medidas de seguridad efectivas en la Promenade des Anglais.
Un Legado y una Escultura
En el ámbito judicial, se han llevado a cabo investigaciones para verificar si se siguieron los protocolos de seguridad establecidos. Sin embargo, la ciudad de Niza optó por reabrir rápidamente la famosa avenida al público, dejando una escultura en forma de ángel como único recordatorio del atentado.
Esta decisión ha generado críticas, considerando que el arte puede ser interpretado como un intento de olvidar. Philippe Pradal afirma: «Era importante decir: “no han ganado”.
Las Secuelas Psicológicas
A medida que se aproxima el décimo aniversario, muchos se cuestionan lo que significará el futuro para la conmemoración. Para algunos, como Hager Ben Aouissi, quien sobrevivió al ataque, el sufrimiento persiste. «La realidad es que el día siguiente será solo un día más, donde todo continuará», reflexiona.
Así, Niza reconoce su dolor y la lucha continua por la memoria, mientras se prepara para conmemorar a sus víctimas en un contexto de competiciones deportivas que podrían distraer del duelo colectivo.



