¿Puede Marruecos convertirse en una potencia futbolística?
La necesidad de una producción nacional fuerte
El fútbol en Marruecos enfrenta un momento decisivo. El progreso hacia la próxima Copa Mundial de 2026 requiere que el país potencie su capacidad de formación de jugadores mediante una producción más eficiente de talentos locales. La clave radica en desarrollar más internacionales senior desde la base local.
El fortalecimiento de las infraestructuras de clubes y academias es esencial. Chris van Puyvelde, exdirector técnico de la Real Federación Marroquí de Fútbol (RMFF), ha enfatizado que uno de los objetivos para el próximo Mundial es lograr un equilibrio entre jugadores nacidos en Marruecos y aquellos criados en el extranjero. Sin embargo, ha advertido que “la organización total dentro del país necesita mejorar”.
Equilibrio entre resultados inmediatos y desarrollo a largo plazo
Existe un delicado equilibrio entre satisfacer la creciente demanda de resultados y no sacrificar el desarrollo de talento técnico a largo plazo. Este desafío se evidenció cuando Mohamed Ouahbi, el entrenador de Marruecos, enfrentó las consecuencias tras la eliminación de su equipo sub-20 de la Copa Africana de Naciones en 2023.
Durante estas dificultades, Van Puyvelde recordó que tuvo reuniones con el presidente de la federación. En esas charlas, se cuestionó la efectividad de los entrenadores: “¿Quizás necesitamos despedirlos?”. En respuesta, él defendió el valor de los entrenadores actuales y propuso un mayor apoyo y estructura.
Logros recientes y futuro prometedor
Con un respaldo renovado y paciencia, Ouahbi y su equipo lograron ganar la Copa del Mundo sub-20 en 2025. Su éxito llevó a su promoción como gerente del equipo senior, un papel que asumió tras la renuncia de Walid Regragui tras un decepcionante desempeño en la Copa Africana de Naciones.
Aunque Marruecos perdió en la final de esa competencia, la RMFF sigue mirando hacia adelante, ya que Ouahbi tiene un contrato que se extiende hasta la Copa del Mundo de 2030. Marruecos cuenta con un equipo joven, con una edad promedio de 26 años y 126 días, lo que sugiere que hay un grupo fresco de talentos listos para ser parte del futuro.
Infraestructura y ambición en construcción
El país se prepara para coorganizar la próxima Copa Mundial junto a Portugal y España. Esta planificación no se limita solo a la construcción de estadios; se está implementando una verdadera reestructuración desde la base. Van Puyvelde menciona que “una vez que se obtiene un poco de oxígeno, como lo hizo Marruecos en Qatar 2022, se ve que este oxígeno se está propagando rápidamente”.
Conclusión
Marruecos está en el camino hacia la consolidación como potencia futbolística. Con un enfoque claro en la formación de jugadores, el fortalecimiento de sus academias e infraestructuras, y un elenco joven lleno de potencial, el futuro del fútbol marroquí se vislumbra prometedor. La pregunta ya no es si pueden convertirse en una potencia, sino cuándo lograrán alcanzar ese nivel.



