¿Por qué hablar de tus objetivos puede perjudicarte?
Imagina que decides compartir con tus amigos tu intención de correr un maratón, iniciar un negocio, perder peso, escribir un libro o aprender una nueva habilidad. Recibes felicitaciones y palabras de apoyo que te hacen sentir como si hubieras logrado una meta. Sin embargo, la psicología sugiere que este tipo de reconocimiento previo puede reducir la motivación necesaria para alcanzar ese objetivo real.
La trampa de la aprobación social
Es común sentir una especie de satisfacción al recibir elogios por tus metas. Sin embargo, investigaciones han demostrado que esta satisfacción puede convertirse en un obstáculo. Cuando se hacen públicas tus intenciones, tu mente puede experimentar una sensación de logro antes de que realmente trabajes por ellas. Este fenómeno no implica que debas guardar tus metas en secreto; el apoyo y la rendición de cuentas son cruciales, pero anunciar tus intenciones no es un sustituto de la acción.
¿Por qué hablar sobre objetivos se siente como un logro?
Una de las explicaciones más fuertes proviene del psicólogo Peter Gollwitzer, quien investigó el impacto de hacer públicos los objetivos. En su estudio de 2009, “Cuando las intenciones se vuelven públicas”, Gollwitzer encontró que el reconocimiento social a menudo hace que las personas disminuyan su esfuerzo para alcanzar sus expectativas. La razón es simple: recibir reconocimiento crea una sensación de que tu nueva identidad ya ha sido parcialmente alcanzada. Por ejemplo, decir “Soy un escritor” y recibir un cumplido puede dar una falsa sensación de éxito.
Teoría de la autocompleción
Este concepto se relaciona con la Teoría de la Autocompleción, desarrollada por Robert Wicklund y Gollwitzer. Según esta teoría, los individuos están motivados para construir y mantener identidades importantes. Cuando la percepción de esa identidad está en juego, como la de ser un emprendedor exitoso, se tiende a esforzarse más para demostrarlo. Sin embargo, el reconocimiento social puede hacer que sientan que han logrado algo, lo que actúa como un sustituto del progreso real.
La “maldición del objetivo” y la ciencia de las fantasías positivas
Gabriele Oettingen también ha explorado cómo imaginar el éxito futuro puede afectar la motivación. Aunque a muchos les gusta pensar que visualizar el éxito aumentará su impulso, Oettingen demostró que fantasear sin acción puede llevar a una disminución del esfuerzo real. En su estudio, aquellos que se enfocaron más en imaginar resultados positivos mostraron menos energía y dedicación que aquellos que contemplaron los desafíos que enfrentaban.
Reflexiones finales
La psicología revela que, aunque compartir tus metas puede brindar una sensación temporal de éxito, existe el riesgo de que eso disminuya tu motivación para actuar. En lugar de depender únicamente del reconocimiento externo, es esencial centrarte en el trabajo duro y la dedicación que cada objetivo requiere. La próxima vez que te sientas tentado a anunciar tus planes, considera si prefieres mantenerlos en privado y mejorar tu enfoque hacia el logro real.


