
Entre la llegada espectacular de Chuma, una joven jirafa de Nubia, la celebración de un auténtico “baby-boom” con más de treinta nacimientos, y la organización de un gran fin de semana festivo dedicado a la conservación de la biodiversidad, la temporada de verano promete ser excepcional en el Zoo African Safari. Este verano, el parque de Plaisance-du-Touch invita a grandes y pequeños a vivir una inmersión total en la fauna salvaje, al mismo tiempo que descubren, de manera lúdica y concreta, las acciones diarias para preservar las especies más amenazadas de nuestro planeta.
Chuma, una jirafa en peligro
Chuma, a pesar de no haber cumplido aún sus dos años, ya impresiona con su altura que supera los dos metros. Este joven macho llegó al Zoo African Safari el 18 de junio, tras un viaje desde el zoológico de Schmiding en Austria. Este traslado forma parte del riguroso Programa de Cría Europeo, una iniciativa crucial que busca asegurar la sostenibilidad y diversidad genética de las especies en peligro crítico.
Chuma pertenece a la subespecie de la jirafa del Norte, actualmente clasificada como “En peligro” en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Alarmantemente, solo quedan aproximadamente 7,037 jirafas del Norte en estado salvaje, lo que representa una disminución del 73% en los últimos treinta años. Para contrarrestar esta tendencia alarmante, el Zoo African Safari tiene planes de recibir una hembra adicional para 2027, con el objetivo de formar un grupo reproductor viable.
Cohabitación única en Francia
Tras una necesaria adaptación a su nuevo hogar, Chuma se ha encontrado con Luanda y Rahima, las dos residentes del parque. Estas hembras pertenecen a la subespecie de jirafas angoleñas. El hecho interesante es que las tres jirafas provienen de distintas ramas de la gran familia de las jirafas, siendo el African Safari el único zoológico en Francia que presenta tal diversidad. Esto ofrece al público una rara oportunidad de observar de cerca las diferencias entre ellas: un pelaje más oscuro en las angoleñas y manchas con formas geométricas más marcadas y osicones más desarrollados en Chuma.
Un verdadero “baby-boom”
Este verano, las emociones continúan con un impresionante número de nacimientos en el parque. Desde principios de año, han nacido aproximadamente treinta jóvenes animales, muchos de los cuales ya están explorando las llanuras bajo la atenta mirada de los visitantes. Entre los recién nacidos destacan un watusi, un joven yak que crece rápidamente, y un eland del Cabo, todos disfrutando de su espacio en el safari.
Los pequeños coatis, enérgicos y juguetones, brindan escenas tiernas para el deleite de los asistentes. Los visitantes también se sentirán atraídos por los emúes aún cubiertos de su plumaje juvenil, que siguen a su padre, Tchupito, y por los corderos de la mini-granja que los pequeños pueden acercarse. Además, para aquellos que aprecian la paciencia, los jóvenes binturongs, Shiva y Kali, nacidos en enero, así como Uluru, un wallaby, completan este hermoso panorama.
Un fin de semana para la biodiversidad
Del 11 al 13 de julio, el Zoo African Safari celebrará sus jornadas de conservación. Cuidadores, educadores y ONG internacionales como Helpsimus y Cheetah Conservation Fund llevarán a cabo talleres, exposiciones y ventas de artículos exclusivos para concienciar al público sobre la importancia de la conservación. El evento también destacará el programa de apadrinamiento de la Asociación Plaisance-du-Touch Biodiversité, que incluye nuevos esfuerzos para proteger ecosistemas amenazados.
Visitar el Zoo African Safari en verano es mucho más que una simple diversión; es un viaje educativo y una contribución directa a la protección del mundo viviente. ¡No te pierdas la oportunidad de ser parte de esta experiencia única!



