La ola de calor más brutal de junio en Europa
Un récord desgarrador en el Reino Unido
En junio, el Reino Unido y gran parte de Europa enfrentaron temperaturas sin precedentes, superando los 40 grados Celsius en varios países. En Inglaterra, la temperatura más alta registrada fue de 37.7 grados Celsius en Lingwood, Norfolk, superando el récord anterior de junio de 35.6 grados Celsius, establecido en 1957. Este fenómeno no se limitó a un solo lugar; más de 170 estaciones meteorológicas en el Reino Unido rompieron récords, especialmente en Inglaterra y Gales.
En Cardiff, la noche del 24 al 25 de junio se convirtió en la más cálida jamás registrada, con temperaturas que no bajaron de 23.5 grados Celsius. Esta serie de “noches tropicales”, cuando las temperaturas no descienden de 20 grados Celsius, fue un evento raramente visto en la región.
El impacto en Europa
Más de una docena de países europeos rompieron sus récords de junio, siendo Hungría la más golpeada con 42 grados Celsius. La República Checa y Alemania siguieron de cerca, con temperaturas de 41.9 y 41.8 grados Celsius, respectivamente. Adicionalmente, Austria, los Países Bajos, Bélgica y otros países también registraron sus Junios más cálidos. Es alarmante que varias naciones establecieron récords históricos para cualquier mes del año, no solo en junio.
Muertes relacionadas con el calor
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó un aumento de más de 1,300 muertes atribuidas a esta ola de calor en Europa desde el 21 de junio, afectando a más de 150 millones de personas. La mayoría de las muertes se registraron entre personas de 65 años o más. Este tipo de eventos ahora son 30 veces más probables debido al cambio climático, lo que plantea serias preocupaciones sobre la salud pública.
Causas del aumento de temperaturas
El cambio climático inducido por el ser humano es un factor crítico detrás de estas olas de calor extremas. Según John Kennedy, jefe de información climática de la WMO, Europa ha calentado aproximadamente 2 grados Celsius en los últimos 50 años. Este aumento ha hecho que el continente sea el que más rápido se calienta a nivel global. Las temperaturas promedio para la década que finaliza en 2025 ya se registran 0.87 grados Celsius por encima de la media de largo plazo.
Esta tendencia ha sido alentada por el deshielo de las nieves y cubiertas de hielo, así como por la reducción de partículas contaminantes en el aire, que normalmente ayudan a reflejar la energía solar de vuelta al espacio.
Temperaturas del mar afectadas
No solo el aire ha visto un aumento de temperatura; también las aguas alrededor de Europa experimentaron un calentamiento. La temperatura de la superficie del mar en el Mar Blanco subió 3.4 grados Celsius, mientras que la Bahía de Biscay mostró un incremento de 2.1 grados Celsius sobre el promedio de 1993-2022.
Conclusiones y perspectivas
El fenómeno de este junio no es un caso aislado, sino parte de un patrón creciente que es vital reconocer. Expertos como Sonia Seneviratne y Ed Hawkins enfatizan que, aunque estos niveles de calor son inusuales, no son inesperados dados los cambios climáticos que enfrentamos. La ola de calor actual debería servir como un fuerte recordatorio sobre la urgente necesidad de abordar el cambio climático y sus devastadoras consecuencias.

