Incendio en Canet-en-Roussillon: Catana group sobrevive a la adversidad
El 2 de julio, un devastador incendio afectó al taller naval de Catana group, ubicado en el polo náutico de Canet-en-Roussillon, en los Pirineos Orientales. A pesar de la magnitud del siniestro, los esfuerzos de los servicios de emergencia lograron salvar lo más crucial: los moldes utilizados en la fabricación de catamaranes.
Un fuego devastador
Los trabajadores de Catana group se enfrentaron a un momento crítico cuando el incendio, que se había originado en tres campings cercanos, se propagó rápidamente hacia sus instalaciones. Dos de los edificios de la empresa fueron consumidos por las llamas, incluyendo algunos de los catamaranes que estaban en proceso de fabricación.
Salvaguarda de lo esencial
David Etien, director general delegado de Catana, confirmó que el edificio que alberga los moldes esenciales y el taller de producción de piezas se salvó gracias a la pronta intervención de los bomberos y el esfuerzo conjunto de su equipo.
“Cuando vimos que el fuego se intensificaba, salvar este edificio se convirtió en nuestra prioridad,” afirmó Etien, quien elogió la dedicación de todo el personal involucrado en la operación.
Consecuencias para los empleados
A raíz del incendio, la mayoría de los 350 empleados del taller se encuentran ahora en situación de paro técnico. A pesar de esta adversidad, Etien ha asegurado que ya se están tomando medidas para reanudar las actividades, especialmente con los catamaranes que estaban listos para ser entregados.
Retos en la recuperación
La recuperación total del sitio no será inmediata. “Un reinicio solo será posible una vez que el taller esté completamente limpio. No es fácil encontrar un edificio alternativo que cumpla con los requisitos de tamaño y altura para la construcción de barcos,” indicó Etien. Esto plantea un reto considerable para la operatividad a corto plazo.
Impacto financiero
El costo de los daños es significativo. Por ejemplo, un catamarán Bali 58 tiene un valor de aproximadamente 1,5 millones de euros. Sin embargo, la dirección de Catana ha expresado confianza en su solidez financiera. “Estamos bien asegurados y la supervivencia de la empresa no está en riesgo. Somos industriales con experiencia en manejar crisis,” destacó el director.
El factor humano
Más allá de las preocupaciones financieras, Etien se muestra atento al impacto del incendio en el moral de sus trabajadores. “El esfuerzo y la dedicación de las equipos ha sido admirable. Muchos se movilizaron en la noche para ayudar a salvar lo que pudimos.”
Conclusión
El incendio en el taller de Catana group es un recordatorio de la fragilidad de la industria, pero también de la resiliencia humana. A medida que la empresa planea su recuperación, el compromiso y la unidad de su equipo serán fundamentales para enfrentar lo que aún está por venir.
