
Kirsty McCord, una escocesa de 52 años, ha desarrollado un tumor cerebral a causa de un medicamento anticonceptivo que ha estado tomando desde los 18 años. Este tratamiento fue calificado como “milagroso” por los médicos que se lo prescribieron en su momento.
Una luchadora contra la adversidad
Kirsty McCord, originaria de Biggar, en South Lanarkshire, Escocia, ha estado usando Depo-Provera, un anticonceptivo inyecto, durante más de 34 años. En su testimonio, comparte que un día de febrero de 2025, sufrió una crisis de epilepsia que la llevó a buscar atención médica. Después de insistir en hacerse una resonancia magnética, le diagnosticaron un meningioma, un tipo de tumor cerebral no canceroso.
Un diagnóstico devastador
La noticia del tumor fue un impacto devastador para Kirsty. “Aprender que tenía un tumor cerebral fue un shock enorme. Esto ha alterado mi vida completamente”, confiesa. Sorprendentemente, nunca había hecho la conexión entre su condición y el uso prolongado de Depo-Provera hasta que su madre mencionó la posibilidad durante una consulta médica.
Falta de información sobre efectos secundarios
Kirsty comenta que nunca recibió información clara sobre los efectos secundarios del anticonceptivo. A pesar de que le alivió problemas menstruales durante muchos años, ahora vive con miedo constante de que el tumor crezca o de desarrollar nuevos tumores. “Me siento constantemente fatigada y nunca volveré a tener el mismo nivel de energía de antes”, lamenta.
Un llamado a la responsabilidad
En julio de 2023, Kirsty se sometió a una cirugía invasiva para extirpar parcialmente el tumor y drenar un quiste asociado. “Me vendían el Depo-Provera como un medicamento milagroso. Simplemente entraba, recibía mi inyección y salía. Era fácil y conveniente”, dice McCord, quien demanda cambiar la manera en que se informan las decisiones médicas. “Las mujeres deberían ser informadas completamente. Pfizer debe ser responsabilizado”.
Serios riesgos de salud
Kirsty no es la única mujer que ha padecido complicaciones tras utilizar Depo-Provera. Un grupo de 150 mujeres en Escocia está demandando actualmente a Pfizer. Un estudio de 2024, publicado en el British Medical Journal, reveló que las mujeres que han utilizado este anticonceptivo tienen cinco veces más probabilidades de recibir un diagnóstico de meningioma que aquellas que nunca lo han utilizado.
La voz de la justicia
Patrick McGuire, abogado en representación de las mujeres afectadas, describe la situación de Kirsty como “abominable”. Asegura que prescribir un medicamento durante tanto tiempo sin claridad sobre sus efectos secundarios es inaceptable. “Nos aseguraremos de que Pfizer asuma la responsabilidad por sus actos”, enfatiza.
Un portavoz de Pfizer respondió que la seguridad del paciente es una “prioridad absoluta” y que mantienen una vigilancia rigurosa sobre todos sus medicamentos, colaborando con las autoridades de salud a nivel mundial para evaluar y gestionar los efectos adversos reportados.



