
Controversia por el cierre de la maternidad en L’Union
El 1 de julio, un grupo de ciudadanos, incluyendo a cuidadores, funcionarios electos y sindicatos, se congregó frente a la clínica de L’Union, en Haute-Garonne. Su objetivo: protestar contra el anuncio del cierre de la maternidad programado para el 15 de septiembre por el grupo Ramsay Santé. Esta decisión ha desatado un intenso debate, y los funcionarios han propuesto un moratorio de dos años para evitar la transferencia de partos a otra clínica en Quint-Fonsegrives.
Un moratorio para proteger la atención materna
Los responsables locales, junto a la diputada Anne Stambach Terrenoir, han solicitado un moratorio, argumentando que esto permitiría evaluar la posible evolución de la natalidad en la región. Con un aumento proyectado de 618 nacimientos para 2026, que representa un incremento respecto a los 596 de 2025, los opositores a la clausura consideran que cerrar la maternidad es una decisión mal fundamentada.
Crecimiento en la natalidad: datos en discusión
El alcalde de L’Union, Marc Péré, subraya la importancia de los datos sobre natalidad. Aunque los números de 2021 alcanzaron los 967 partos, el grupo Ramsay Santé ha proyectado solo 300 partos para 2027, lo que los críticos consideran injustificado. La comunidad espera que el moratorio ofrezca tiempo para demostrar que la tendencia al alza de las nacimientos es real, presentando estudios sobre nuevos desarrollos de vivienda en la zona.
Afectaciones en el tiempo de traslado
Uno de los puntos más críticos en este debate es el tiempo que tomaría a las futuras madres llegar al nuevo centro de parto. De las preocupaciones expresadas, destaca que una madre procedente de localidades como Montjoire o Paulhac podría tardar hasta 45 minutos en lugar de los 20 minutos actuales. Marc Péré ha avisado que esta situación representa un riesgo para la salud pública, señalando que “ellas van a tener que dar a luz en la carretera”.
Impacto en el personal de salud
La incertidumbre de la situación se agrava para el personal de la maternidad. Justine, una auxiliar de puericultura que ha trabajado durante cinco años en la clínica, se enfrenta a perder su empleo en septiembre. Expresó su frustración, diciendo: “Estamos sacrificando un trabajo de proximidad a escala humana. El mercado laboral se va a saturar”.
Continuará la lucha por la maternidad
Mientras se espera que la dirección de Ramsay Santé estudie la propuesta del moratorio, la lucha por la maternidad de L’Union sigue adelante. La comunidad se ha unido en un esfuerzo conjunto para proteger un servicio crucial, evidenciando que la salud materna no debe ser considerada como un número en una hoja de cálculo, sino como un derecho fundamental de cada mujer.




