La importancia del sistema de enfoque
Durante años, muchos investigadores creyeron que la corteza prefrontal era el centro principal del cerebro para la atención. Sin embargo, un nuevo estudio de Johns Hopkins desafía esta idea al señalar un sistema mucho más antiguo, ubicado en lo profundo del cerebro. La investigación revela un conjunto de células cerebrales antiguas que parecen actuar como un filtro natural de distracciones, permitiendo a los animales concentrarse en lo que más importa mientras ignoran información competidora.
Cada día, los humanos y los animales enfrentan innumerables señales sensoriales. La capacidad de priorizar una pieza de información sobre otra, conocida como atención espacial selectiva, hace posible seguir una conversación en una sala llena o reconocer un rostro familiar en un entorno concurrido. Los investigadores han señalado que las dificultades con este proceso a menudo están relacionadas con condiciones como el TDAH y el autismo.
Descubrimiento de neuronas inhibidoras
Un equipo de investigación descubrió una red de neuronas inhibidoras en el tronco cerebral que parece regular la atención en ratones. Células similares se encuentran en aves, peces y otros vertebrados, lo que sugiere que este mecanismo puede estar profundamente arraigado en la historia evolutiva. Para estudiar su función, los investigadores diseñaron una tarea atencional similar a experimentos realizados en humanos. Los ratones debían concentrarse en información visual directamente frente a ellos mientras ignoraban estímulos distractores a los lados.
Los animales tuvieron un rendimiento exitoso hasta que los científicos desactivaron temporalmente las neuronas. “Cuando inactivamos estas neuronas, los ratones se vuelven hiper-distractibles”, afirmó Ninad Kothari, autor principal del estudio. A pesar de excluir problemas con la visión o el movimiento, los resultados mostraron que los animales perdieron la capacidad de comparar señales competidoras y determinar cuál merecía atención.
¿Un motor de selección atencional?
Shreesh Mysore, autor senior, describe este sistema como un motor de selección interno. “Lo único que se vio comprometido fue su capacidad para tomar las piezas de información competidoras, compararlas y prestar atención a la ubicación de la información más importante”, explicó. Este hallazgo se alinea con síntomas comúnmente asociados al TDAH, donde incluso distracciones leves pueden desviar la atención.
Implicaciones para los humanos
Los investigadores creen que estos hallazgos podrían aplicar también a los humanos. Según Mysore, la evidencia sugiere que los humanos poseen estas mismas neuronas antiguas, aunque el próximo reto es averiguar si realizan un papel idéntico en la dirección de la atención. “Todo indica que estas neuronas existen también en humanos. La hipótesis emocionante es que desempeñan un papel crucial”.
Futuras investigaciones pueden examinar si estas células se comportan de manera diferente en personas con TDAH o autismo. Si es así, los científicos podrían eventualmente diseñar terapias que se dirijan a esta red específica de atención en lugar de a regiones más amplias del cerebro.
Conclusión
Estos descubrimientos sirven como un poderoso recordatorio de que algunas de las habilidades más sofisticadas del cerebro pueden depender de estructuras que han estado al servicio de los vertebrados durante cientos de millones de años.
Preguntas Frecuentes
¿Dónde se encuentran estas neuronas recientemente descubiertas?
Se localizan en una región antigua del tronco cerebral.
¿Puede este descubrimiento ayudar en la investigación sobre el TDAH?
Los científicos creen que podría llevar a tratamientos futuros más precisos.
