
QUENTIN TOP / Hans Lucas via AFP
Les syndicats d’enseignants appellent à la grève face à la canicule et « l’impréparation » du gouvernement (photo d’illustration)
La Protesta de los Sindicatos de Educación
El 25 de junio, una intersindical del sector educativo en Francia hizo un llamado a los profesores para que ejercieran su derecho de huelga ante lo que denominan “condiciones de trabajo inaceptables” en medio de una ola de calor excepcional. La situación ha llevado a una alarmante preocupación por la salud y la seguridad de los docentes y alumnos.
Condiciones Peligrosas
De acuerdo con un comunicado conjunto de los principales sindicatos, como la FSU y la CGT, “la salud de los trabajadores, de los estudiantes y sus condiciones de trabajo están en peligro”. Estos organismos acusan al ministro de Educación y al gobierno de “impréparation manifeste”, a pesar de que las olas de calor son eventos previsibles.
Desde hace dos días, los sindicatos han empezado a recibir numerosas alertas de docentes que reportan condiciones de trabajo peligrosas, incluyendo “malestares” y un aumento de visitas a la enfermería y a urgencias.
Acciones y Respuestas
Ante la falta de respuestas del gobierno, los sindicatos han presentado varios preavisos de huelga. Además, han instado a los empleados a usar los recursos disponibles, como las fichas de salud y seguridad laboral, así como el derecho a retirarse en caso de un peligro inminente.
Cierre de Establecimientos Educativos
La situación ha resultado en el cierre de alrededor de 3,500 establecimientos escolares, mientras que otros 10,000 han modificado sus horarios. Esta acción ha sido confirmada por el Ministro de Educación, Édouard Geffray, quien también mencionó que algunos exámenes deben ser adaptados debido a las condiciones extremas.
El Gobierno en el Centro de la Controversia
En un plan de gestión de olas de calor publicado a finales de mayo, el Ministerio recordó que el cierre de escuelas debe considerarse como un “último recurso”. A pesar de la presión, el Ministro ha afirmado que no está dispuesto a establecer un límite de temperatura fijado, citando que “hay configuraciones locales muy diferentes”.
En medio de esta controversia, los sindicatos continúan presionando por una mejora eficaz en las condiciones laborales y por el reconocimiento de su derecho a la huelga en defensa de la seguridad de los profesores y estudiantes durante la ola de calor.



