
¿Qué no cambia con la franquicia sin base?
El régimen de franquicia en base mantiene su función fiscal, lo que significa que sigue evitando la facturación de IVA mientras se respeten los límites establecidos. Esto implica que una empresa sujeta al artículo 293 B del CGI no comenzará a recaudar IVA simplemente por adoptar la facturación electrónica.
Sin embargo, la franquicia no exime a las empresas de cumplir con las obligaciones del circuito de facturación. Es posible que una factura sin IVA deba emitirse de forma electrónica si se encuentra dentro del alcance de la reforma. Asimismo, una empresa que no factura IVA podría necesitar recibir facturas electrónicas o enviar ciertos datos a la administración tributaria. La reforma, por lo tanto, no altera el régimen de IVA de la empresa; más bien, cambia la manera en que las facturas y ciertos datos fluyen entre empresas, plataformas y la administración fiscal.
¿Cómo saber si una empresa con franquicia en base está afectada?
El enfoque correcto es considerar las operaciones realizadas, no solo el régimen de IVA. Si la empresa recibió facturas de proveedores en Francia, deberá ser capaz de aceptarlas en formato electrónico a partir del 1 de septiembre de 2026. Si emite facturas a profesionales en Francia, podría verse obligada a hacerlo electrónicamente, dependiendo del calendario que aplique según su tamaño. En caso de trabajar con particulares o ciertos clientes extranjeros, deberá determinar si sus transacciones están sujetas a e-reporting.
Esta evaluación ayuda a evitar dos errores comunes: pensar que la franquicia en base excluye a la empresa de la reforma por completo o asumir que todas las transacciones enfrentarán las mismas obligaciones. De hecho, una misma empresa puede estar sujeta a diferentes requisitos según sus clientes y flujos.
¿Es necesario cambiar el software de facturación?
La reforma no implica necesariamente que una empresa bajo la franquicia en base deba cambiar su software de facturación de inmediato. Es primordial que la empresa verifique si su herramienta, su contador o la plataforma futura autorizada puede gestionar las obligaciones pertinentes: recepción de facturas, emisión en el formato correcto, conservación de menciones aplicadas de IVA y transmisión de datos cuando se requiera el e-reporting.
Para las empresas que todavía generan sus facturas manualmente, es recomendable prever estos cambios. La reforma se basa en datos estructurados y en intercambios a través de plataformas. Incluso sin IVA, las empresas deberían confirmar que su software de facturación esté preparado para 2026, evitando así la necesidad de una adaptación acelerada.
Para ayudar en la transición, se puede consultar una selección de los mejores programas de facturación electrónica, lo que permitirá identificar las herramientas más adecuadas según el tamaño de la empresa, sus flujos y su nivel de madurez contable.
Conclusión
La facturación electrónica no implica un cambio en el régimen de IVA para las empresas con franquicia en base, pero sí requiere preparación y adaptación. En un entorno fiscal que evoluciona rápido, es vital que las empresas comprendan sus obligaciones y se preparen para cumplirlas sin contratiempos. La modernización y la inversión en herramientas adecuadas no solo facilitarán la adaptación, sino que también promoverán una gestión financiera más eficiente.



