
Durante esta ola de calor, los residentes de los EHPAD son especialmente vulnerables. El equipo del EHPAD Bellevue en Decazeville, Aveyron, ha implementado diversas soluciones para minimizar el impacto de las altas temperaturas en los ancianos.
El mercurio alcanzó picos de hasta 40 grados el 24 de junio de 2026, y se prevé que continúe en aumento. Esta situación demanda una atención especial hacia nuestros mayores, quienes son los más afectados en estas circunstancias.
Refrescando los Espacios Comunes
El 24 de junio, hacia el mediodía, tres residentes decidieron disfrutar del aire acondicionado en el restaurante del EHPAD. “Aquí tenemos todo lo que necesitamos para sobrellevar este episodio,” comentó Jacqueline Bedel, una de las residentes. Otra residente, Jacqueline Henry, mencionó que tener un ventilador en su habitación le ayudaba a tolerar mejor el calor. Por su parte, Christine Aymar subrayó que contar con áreas climatizadas facilita soportar las altas temperaturas.
Es importante destacar que la normativa exige a los EHPAD establecer zonas refrigeradas para situaciones de canícula. Julia Costes-Chambaud, directora de Bellevue, mencionó que mantienen temperaturas entre 26 y 27 grados en el restaurante. Además, en el vestíbulo también hay aire acondicionado.
Aunque normalmente los pisos del EHPAD no cuentan con aire acondicionado, se han instalado unidades móviles para garantizar un ambiente más fresco, manteniendo una temperatura de 24 grados en los pasillos. También se han colocado mantas reflectantes en las ventanas para desviar el calor que entra por el sol directo.
“Las experiencias de olas de calor pasadas nos han enseñado a adaptarnos rápidamente cuando se emiten alertas,” explicó Costes-Chambaud.
Hidratación: un Asunto Crucial
Las actividades del EHPAD también han sido modificadas para evitar un esfuerzo excesivo de los residentes. “Ofrecemos películas, talleres de dibujo y canto para mantenerlos activos sin sobrecargar sus organismos,” indicó Julia Costes-Chambaud. “Nuestro personal también sufre las consecuencias del calor, así que hemos instalado aire acondicionado en sus áreas de descanso y seguimos las mismas pautas de hidratación,” añadió.
La hidratación es esencial, así que se realizan rondas frecuentes en las habitaciones para asegurarse de que los residentes beban suficiente agua. El uso de brumisores ayuda a refrescarlos, y se han implementado rondas adicionales para que se supervise de cerca su ingesta de líquidos, dado que muchos residentes pueden no tener la misma conciencia de la necesidad de beber con frecuencia.

Para garantizar noches más agradables, los residentes mantienen las ventanas abiertas para refrescar sus habitaciones, las cuales se cierran a las 8 de la mañana para evitar que el calor vuelva a entrar. Durante la merienda, se les ofrecen frutas y alimentos refrescantes para combatir las altas temperaturas. “¡Las heladeras llegarán pronto para alegrar a todos!” expresó sonriendo Madame Costes-Chambaud.



