
Alimentación en épocas de canícula: ¿qué comer con temperaturas de hasta 40 °C?
Con la llegada de temperaturas extremas, la manera en que nos alimentamos debe cambiar. Los días calurosos hacen que nuestro cuerpo requiera menos esfuerzo digestivo y más hidratación. Por lo tanto, es fundamental elegir los alimentos adecuados.
La importancia de la hidratación
Los nutricionistas enfatizan que nuestra alimentación puede ser una herramienta de hidratación. Se estima que un adulto necesita aproximadamente 2.5 litros de agua al día, de los cuales cerca de un litro puede provenir de los alimentos. Esto significa que lo que comemos es tan crucial como lo que bebemos.
Los alimentos más hidratantes incluyen el pepino, que tiene un contenido de agua del 95%, seguido del rábano (95.4%) y el tomate (94%). La sandía, conocida por su frescura, aporta un 92% de agua y es perfecta para consumir en ensaladas, gazpachos o smoothies, aprovechando así su riqueza en agua.
Platos ligeros para calor extremo
Cuando las temperaturas suben, el apetito suele disminuir y es mejor optar por comidas ligeras. Los nutricionistas, como Raphaël Gruman, sugieren que es más beneficioso hacer pequeñas comidas a lo largo del día en lugar de grandes cenas copiosas que pueden resultar pesadas.
Los vegetales al vapor o a la parrilla, junto con pescados a la plancha o enlatados como sardinas y caballa, son ideales para mantener una dieta equilibrada y fácil de digerir en verano. Las ensaladas, por su frescura y bajo contenido calórico, son un gran aliado.
Incluir proteínas sin excesos
Si bien es esencial mantener un nivel adecuado de proteínas, esto se puede lograr con carnes blancas, pescado y huevos. Los carbohidratos como papas, pastas o arroz deben seguir formando parte de las comidas, pero tal vez en cantidades reducidas si el apetito no es tan fuerte.
Se recomienda evitar las carnes rojas, los platos grasos, las charcuterías y los fritos, ya que estos alimentos pueden ser difíciles de digerir y podrían provocar incomodidad durante el calor.
El peligro del alcohol
Durante la canícula, el alcohol se convierte en un enemigo a evitar. Según la página oficial de Ameli.fr, su consumo puede disminuir las capacidades del cuerpo para regular la temperatura y contribuir a la deshidratación. Aunque la bebida alcohólica puede parecer refrescante, en realidad acelera la pérdida de líquidos, lo que puede llevar a un golpe de calor.
Conclusiones
La alimentación en épocas de calor extremo no sólo debe centrarse en el placer culinario, sino en la salud y el bienestar. Optar por alimentos hidratantes, ligeros y equilibrados es esencial para sobrevivir a los calores intensos. Mantenerse bien hidratado y evitar alimentos difíciles de digerir son claves para disfrutar del verano sin contratiempos.





