
## La Boccia: Un Deporte Paralímpico en Auge
La boccia, un deporte paralímpico aún desconocido para muchos, está ganando reconocimiento en el panorama del deporte para personas con discapacidad en Francia. En Montauban, Guillaume Briaux, quien padece atrofia espinal, una enfermedad genética que causa debilidad muscular progresiva, ha encontrado en este deporte una manera de competir. Descubrió la boccia en 2023 y se prepara para participar en los campeonatos regionales de Occitanie, dando un paso más hacia su sueño de llegar a los Juegos Paralímpicos.
## Preparativos para la Competencia
Guillaume, quien utiliza una silla de ruedas, se encuentra en el Palais des Sports de Montauban afinando los últimos detalles antes de la competencia. La naturaleza de su discapacidad le impide lanzar la pelota con sus manos; en su lugar, utiliza una rampa para dirigir el lanzamiento. Su asistente, Caroline, lo ayuda colocando la bola de plástico en la rampa, siguiendo sus indicaciones meticulosas. “Es un trabajo en equipo”, dice Guillaume sobre la colaboración que requiere el deporte.
## La Experiencia de Jugar
“Es como la petanca. Nuestra meta es acercar nuestras bolas al jack, que es el equivalente del cochonnet”, explica Briaux. Cada jugador compite en una categoría asignada según su grado de discapacidad, asegurando la equidad en el juego. Las reglas son sencillas:
– Obtener más puntos que el adversario.
– Jugar cuatro mangas.
– Utilizar bolas que varían en material para diferentes estrategias de lanzamiento.
Guillaume valora la inclusión de la boccia en su vida: “Me hace feliz poder participar en un deporte”.
## El Sueño Olímpico
La pasión de Guillaume por la boccia lo lleva a entrenarse intensamente. Realiza sesiones de dos horas semanales en el complejo deportivo de Marie-Louise, donde es guiado por entrenadores y voluntarios. En enero de 2025, planea participar en sus primeros torneos, lo que le permitirá mostrar su espíritu competitivo y esfuerzo. Sin embargo, el camino hacia los Juegos Paralímpicos es difícil; debe ser clasificado en los campeonatos de Francia.
## Costos y Desafíos
Briaux también destaca el aspecto económico del deporte. “Mi maletín de bolas costó más de 500 euros”, dice, lamentando que las rampas de alto nivel pueden costar hasta 3,500 euros. “Necesitamos apoyo”, añade, haciendo un llamado a posibles patrocinadores.
## La Visibilidad de la Boccia
Guillaume se convierte en un defensor de la boccia, deseando que más personas con discapacidad conozcan el deporte y se sientan motivadas a participar. “Es un deporte accesible a todos”, concluye, esperando que la boccia pueda salir de la sombra y recibir el reconocimiento que merece en el mundo del deporte.
En definitiva, la historia de Guillaume Briaux no solo es un viaje personal hacia el éxito, sino también un esfuerzo colectivo para elevar la boccia en la conciencia pública.



