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Violencias obstétricas y ginecológicas en Francia
Según la asociación StopVOG, una reciente investigación revela una alarmante prevalencia de las violencias obstétricas y ginecológicas en Francia. Este estudio, realizado entre más de 10,000 personas, indica que aproximadamente el 45,1% de las mujeres consultadas han sufrido algún tipo de violencia durante sus visitas a ginecólogos u obstetras. Las cifras son impactantes: un 28,7% reporta haber experimentado violencia ginecológica y un 24,5% ha sufrido violencia obstétrica, en contextos de embarazo, parto o aborto.
Violaciones al consentimiento
Los hallazgos también apuntan a que la mayoría de las encuestadas ha enfrentado “grave violación al consentimiento”. Esto incluye situaciones en las que se realizan exámenes médicos sin el consentimiento adecuado o en las que el rechazo de las pacientes no es respetado. StopVOG denuncia que estas situaciones constituyen violencias sexistas en el ámbito de la salud, lo que resalta la necesidad de transformación en la atención médica a mujeres.
Experiencias de exámenes dolorosos
El estudio detalla además la experiencia de las pacientes con exámenes dolorosos. Por ejemplo, el 50% de las encuestadas aseguró haber pasado por un examen que continuó a pesar de su deseo de detenerlo. Los tipos de exámenes incluyen la colocación de un especulo, tacto vaginal, y la inserción de un DIU, entre otros.
Las reacciones a los exámenes no siempre son respetadas, siendo que el 39,1% de las pacientes reporta que sus quejas sobre el dolor durante menstruaciones o anticonceptivos fueron minimizadas. Adicionalmente, el 10% ha declarado haber enfrentado toques inapropiados y un 4,5% indicó haber experimentado “movimientos dentro de la vagina” sin su consentimiento expreso.
Dificultades para rechazar exámenes
Un alarmante 80,1% de las participantes indica que vivieron al menos una violación a su consentimiento durante un examen médico, y el 84,6% siente que es difícil rechazar un examen propuesto por un profesional de la salud. Esta asimetría en la relación médico-paciente, junto con la falta de información clara, complica la situación.
Impacto psicológico y social
Las violencias obstétricas y ginecológicas no solo causan daño físico, sino que también generan profundos efectos psicológicos. StopVOG advierte que estas experiencias pueden llevar a trastornos como ansiedad, depresión, problemas de sueño y una sexualidad deteriorada. Se ha reportado que las consecuencias sobre el seguimiento médico son significativas, resultando en un daño duradero a la confianza hacia los profesionales de salud.
Un llamado a la acción
La investigación de StopVOG se basa en datos de 10,152 personas recolectados entre julio y diciembre de 2025. Aunque no busca ser representativa de todas las consultas ginecológicas en Francia, sí señala una necesidad urgente de revisar y cambiar la manera en la que se brindan estos servicios.
Es vital que tanto los profesionales de la salud como el sistema en su conjunto se comprometan a garantizar un trato respetuoso y consensuado hacia todas las pacientes. Un cambio en la capacitación y en el enfoque del cuidado de la salud femenina es crucial para eliminar estas formas de violencia en el sistema sanitario.



