
Marie-Claude Destenay: Un ejemplo de perseverancia en el tenis
A sus 81 años, Marie-Claude Destenay se prepara para hacer su debut en Roland-Garros, donde competirá en los campeonatos de França 2026. Residente de Montastruc-la-Conseillère, en Haute-Garonne, Destenay es una auténtica inspiración para los amantes del deporte.
Un logro impresionante
Marie-Claude Destenay ha logrado algo excepcional en su trayectoria: conquistar su cuarto título de campeona de Occitanie tras unas intensas fases de selección en Carcassonne. Esta competición es conocida por reunir a los mejores tenistas franceses de diferentes categorías de edad. Ella ha sido una competidora activa en los campeonatos nacionales, donde ha participado en diferentes categorías, incluyendo más de 70 y más de 80 años. En sus anteriores participaciones, llegó al segundo turno y alcanzó las semifinales en dobles, un testimonio de su excepcional habilidad y dedicación.
Comienzos tardíos en el tenis
A pesar de su éxito, Marie-Claude comenzó a jugar al tenis a una edad tardía, iniciándose a los 45 años. Como ella misma dice, “era uno de los pocos deportes individuales que podía practicar como mujer”. Se unió al Tennis Club montastrucois en 1986 y, tras su retiro profesional, decidió dedicarse más en serio a la competición.
La clave del éxito: entrenamiento y suerte
Cuando se le pregunta sobre su éxito continuo, Destenay menciona la suerte y sus entrenamientos regulares. “Nunca he tenido una lesión, lo cual es un privilegio. Juego aproximadamente seis horas por semana, con una hora de entrenamiento con un coach y el resto en partidos con otros miembros del club”. Esta rutina le permite mantenerse en forma y competir a un alto nivel.
Una meta más allá de Roland-Garros
Marie-Claude Destenay tiene grandes esperanzas puestas en su participación en Roland-Garros. Aunque es cautelosa sobre sus expectativas, reconoce que un buen desempeño podría abrirle las puertas a los campeonatos mundiales. “Si gano en Roland-Garros, me clasificaría automáticamente para los mundiales. Sin embargo, si no lo logro, simplemente esperaré a tener más de 90 años, ya que no necesitaré cumplir esa condición”, comenta con una sonrisa.
Un legado para las próximas generaciones
Además de su propia carrera, Marie-Claude sigue la trayectoria de su nieto Mathieu, quien también ha heredado su amor por el tenis. Desde los seis años, Mathieu ha estado jugando y actualmente está en un programa de deportes de alto rendimiento. Esta conexión intergeneracional no solo fortalece los lazos familiares, sino que también fomenta una cultura de participación en el deporte.
Conclusión
Marie-Claude Destenay es más que una simple competidora; es un símbolo de determinación y un recordatorio de que nunca es tarde para perseguir los sueños. Con su participación en Roland-Garros, la comunidad del tenis está lista para aplaudir a esta valiente atleta y su notable trayectoria.





