Henry Slade: El Pilar de Exeter en su Regreso a Twickenham
Henry Slade, con 74 selecciones para Inglaterra y una participación en la final de la Copa del Mundo de 2019, se erige como un símbolo del equipo de Exeter. Su experiencia es invaluable, especialmente en un período en el que el club busca recuperar su antiguo esplendor.
Los Viejos Tiempos de Exeter
Slade es uno de los pocos jugadores que quedan en el Exeter Chiefs que vivieron las glorias pasadas del club. Desde 2016 hasta 2021, ayudó a Exeter a alcanzar seis finales consecutivas de la Premiership, ganando el título en 2017 y 2020. Además, fue parte fundamental en la conquista de la Champions Cup en 2020. Estos logros lo consolidan no solo como un jugador destacado, sino como un referente para la nueva generación que busca seguir sus pasos.
Desafíos Recientes
Sin embargo, el camino no ha sido fácil para el club. Con la llegada de Covid-19 y sus consecuencias financieras, figuras icónicas como Jack Nowell, Luke Cowan-Dickie y Sam Simmonds dejaron el equipo. Esta transformación dejó a Exeter en una situación desafiante, con una serie de nuevos jugadores incapaces de replicar el éxito de sus predecesores. Los resultados han sido decepcionantes, con siete finales consecutivas en séptimo lugar, y un lamentable noveno puesto la última temporada, culminando en la peor campaña de la historia del club.
Esperanzas en el Camino a Twickenham
A medida que el equipo se prepara para enfrentar a los Northampton Saints en Twickenham, el entrenador Rob Baxter expresa su deseo de que algunos jugadores, como el exprop de Australia Scott Sio, puedan concluir sus carreras en Exeter con una nota positiva. Baxter destaca que lo más gratificante es que los jugadores hayan tenido la oportunidad de experimentar lo que él considera una temporada decente de los Exeter Chiefs.
La Importancia de la Experiencia
Baxter menciona la frustración que sintió al ver a jugadores como Sio pasar por una temporada tan difícil, pues había traído a Sio a Exeter con la esperanza de construir algo especial. La promesa de éxito se ha visto empañada por la realidad, pero ahora, con la oportunidad de jugar en la final, hay una chispa renovada en el equipo.
“Para jugadores como Sio, Tshiunza y Tuima, que nunca han experimentado lo que es una gran temporada, están sintiendo eso ahora, y solo espero que podamos cerrarlo bien para ellos”, dice Baxter. Este mensaje de esperanza es crítico para un equipo que busca resurgir en la Premiership.
Conclusión
Henry Slade y sus compañeros tienen ante sí un desafío monumental en Twickenham. Sin embargo, la mezcla de experiencia y un renovado sentido de propósito podría ser justo lo que Exeter necesita para retomar su lugar en el rugby inglés. La historia del club no está escrita y, con Slade como faro, hay razones para creer en un futuro brillante. La visita a Twickenham no es solo un partido, es una oportunidad de revitalizar el espíritu del Exeter que todos recordamos.

