¿Es un error que Trump y otros líderes del G7 se reúnan sin China?
El contexto histórico del G7
Desde su creación en 1975, el G7 ha sido un foro clave para las principales economías del mundo, inicialmente compuesto por seis naciones y ampliado con la inclusión de Canadá al año siguiente. En esa época, China estaba en medio de una agitación interna, lejos de ser el coloso económico que es hoy. Mao Zedong, el entonces líder comunista, no encajaría en la sala de reuniones junto a figuras como Gerald Ford. Sin embargo, hoy en día, la exclusión de China de estas cumbres parece extraña, especialmente considerando la influencia económica que tiene sobre el mundo.
La fuerza económica de China
La economía de China ha crecido de manera exponencial desde la muerte de Mao en 1976. En la actualidad, supera a las de Alemania, Japón, el Reino Unido, Francia, Italia y Canadá, dejando solo a EE.UU. como rival significativo. En términos simplistas, un G7 sin China sería como un Mundial de Fútbol sin Brasil. Jonh Kirton, especialista del G7 en la Universidad de Toronto, señala que es legítimo preguntarse si el G7 y la comunidad global estarían mejor con la inclusión de China.
¿Solo para democracias?
Una de las reglas no escritas del G7 es su enfoque exclusivo hacia las democracias. En 1975, los líderes acordaron que eran responsables de gobiernos que promuevan la libertad individual y el progreso social. Aun hoy, bajo el liderazgo de Xi Jinping, China no cumple con este estándar. Clasificaciones como “Freedom in the World” y el “Índice de Libertad de Prensa” muestran que China todavía está muy por detrás de los países del G7 en términos de libertades civiles.
China como tema central del G7
China afecta directamente la economía de los países del G7 en múltiples niveles. Por ejemplo, su superávit comercial ha alcanzado cifras récord, lo que ha generado tensiones con otras potencias industriales. Además, es el principal emisor de contaminantes que contribuyen al cambio climático. Por estas razones, el tema de China se ha vuelto central en las cumbres del G7, donde los líderes analizan cómo equilibrar el comercio y evitar que las exportaciones chinas perjudiquen sus industrias.
La percepción de China respecto al G7
El gobierno chino ha criticado el G7 en el pasado, considerándolo un vestigio de la Guerra Fría. Sin embargo, un análisis más reciente sugiere que China reconoce la relevancia del G7 como un grupo de considerable poder económico y militar. Los líderes chinos observan con cautela cómo el G7 discute sus políticas, ya que sienten que el grupo está alineado estructuralmente con el poder occidental liderado por EE.UU.
¿Admitir a China podría comprometer la cohesión del G7?
Incluir a China en el G7 podría amenazar la cohesión del grupo. Según analistas, las diferencias ideológicas y los intereses divergentes de China, especialmente en relación con problemas globales como Rusia e Irán, podrían fragmentar la unidad del G7. Como dice Kirton, un líder chino en la mesa podría ser visto como un “caballo de Troya” que incentive a los países a romper la unidad del G7 en busca de favores económicos.
Lecciones del pasado: el caso de Rusia
La experiencia con Rusia, que fue aceptada como miembro en 1998 y posteriormente excluida tras su anexión de Crimea en 2014, ha hecho que los líderes del G7 sean reticentes a permitir que una potencia no democrática como China se una al grupo. Esta situación demuestra que la apertura a regímenes menos democráticos puede traer consecuencias negativas que amenazan la estabilidad y la cooperación multilateral.
Conclusión
A medida que el G7 se reúne, la omisión de China plantea interrogantes sobre la relevancia de este foro y su capacidad para abordar los desafíos globales. La exclusión podría ser vista como una grave omisión en un mundo donde el impacto de China es innegable, pero también resalta la importancia de salvaguardar los principios democráticos en la configuración de las alianzas globales. ¿Es momento de reconsiderar las reglas del G7 para incluir a una potencia que no comparte su enfoque democrático? Solo el tiempo lo dirá.
